´¿Dónde está Durão Barroso?´, Enric Juliana

Está claro que Nicolas Sarkozy y Angela Merkel no salen en el siniestro cartel del PSC porque con las cosas de comer no se juega. Sólo a un loco se le ocurriría escarnecer a las autoridades alemanas en plena crisis del automóvil, con Seat y todo el Baix Llobregat en el ojo del huracán.

Lo mismo ocurre con Francia. En los próximos 25 años, Catalunya será lo que Francia autorice. De París depende el ritmo del corredor mediterráneo, proyecto de primera magnitud, por fin reconocido como tal por derechas e izquierdas. De las centrales nucleares francesas proviene parte del suministro eléctrico. Y del Ródano podría fluir el agua de Barcelona si CiU reconquista la presidencia de la Generalitat. No, con las cosas de comer y de beber no se juega.

El copríncipe Sarkozy ha sido sustituido en el siniestro cartel por Jacques Chirac, que ya está jubilado y pasaba por ahí. Chirac fue quien dio fuerza y profundidad a la oposición de izquierdas a la invasión de Iraq. Chirac y su ministro Villepin -el guapo Villepin- fueron héroes del Eixample en el 2003. Así se lo pagan.

El cartel del PSC sobre la derecha europea falsea la historia y no incide en las relaciones de poder realmente existentes. Es una propaganda hueca y banal. Se atreve con tres caricaturas (Aznar, Berlusconi y Bush), porque sale gratis, y porque los italianos no destacan por su chauvinismo. Los señores Fulvio Conti y Andrea Brentan, nuevos gestores de Endesa (Fecsa), son unos caballeros y no van a cortar la luz del Palau de la Generalitat aunque el partido de José Montilla se dedique a ridiculizar al primer ministro italiano.

Es todo un poema ese cartel. Un auténtico manifiesto sobre la depauperación de la política. En él tampoco aparece el portugués José Manuel Durão Barroso, que puso las Azores a disposición de los invasores de Iraq, pero tuvo el ingenio de no salir en la fatídica foto. El señor Durão se está perfilando como el gran candidato de consenso para seguir presidiendo la Comisión Europea. Si esta fuese una campaña seria y el PSC no se hubiese lanzado por el tobogán de la demagogia, su cartel diría la verdad: "Vota socialista, vota Durão".

3-VI-09, Enric Juliana, lavanguardia