el poder de los narcos está en la prohibición de la droga

"El poder de los narcos está en la prohibición de la droga

“La guerrilla y los narcos son lo mismo”: Enrique Gómez Hurtado
, senador en el Parlamento de Colombia.

Tengo 76 años. Nací en Bogotá (Colombia). Dirigí y gestioné el diario “El Siglo”, y soy senador por el Partido Conservador. Mi padre fue presidente de Colombia. Estoy casado y tengo cuatro hijos. En España, yo sería del PP. Soy católico. Sólo si despenalizamos la droga asfixiaremos a la vez el negocio del narcotráfico y la guerrilla.

Víctor-M. Amela, 06/03/2004

-¿Qué edad tenía cuando su padre fue presidente de Colombia?

–Tenía 24 años. Fue en 1950. Y en 1953 sufrió un golpe de Estado, el único de Colombia en todo el siglo XX.

–¿Y qué le pasó a su padre?

–Nos desterraron. Estuvimos en Barcelona. Y aquí, en la Facultad de Filosofía, conocí a M.ª Ángela Martínez, con la que me casé... Nuestros hijos nacieron en Colombia...

–Regresaron pronto a su país, entonces.

–Cuatro años después: ¡el regreso de mi padre fue triunfal! Y se fraguó en Sitges: ahí se reunieron con mi padre el líder del Partido Conservador –Laureano Gómez– y del Partido Liberal –Alberto Llera Camargo– y firmaron un acuerdo contra el régimen militar, el Acuerdo de Sitges, que devolvió la democracia a Colombia. Y en Bogotá la gente gritaba por las calles “¡Viva Sitges! ¡Viva Sitges!”

–¿En serio?

–Sí. ¡Y mire que es un nombre complicado de pronunciar para nosotros...!

–¿Qué aprendió usted de aquella peripecia?

–Adquirí cierta maestría sobre la condición humana, la verdad... Me queda ya poco hueco para las sorpresas...

–Y se dedicó también a la política...

–“El hijo del tigre, sale pintado”, decimos en Colombia. También se volcó en la política mi hermano Álvaro Gómez Hurtado, que hace diez años, cuando más ascendía en las encuestas electorales, fue asesinado....

–¿Quién le asesinó?

–No se ha esclarecido quién le disparó. Alguien pagado por el narcotráfico...

–¿En qué se basa para creer eso?

–Corrió la voz de que si mi hermano llegaba a presidente extraditaría a los narcos a Estados Unidos... Los narcos Ochoa y Rodríguez Orejuela acababan de llegar a las cárceles colombianas extraditados desde España... Con su fabuloso negocio debieron de pagar al que disparó contra mi hermano...

–¿Su hermano los hubiera extraditado?

–Mi hermano era partidario de la despenalización de la droga. Como yo.

–¿Ah, sí?

–Sí, porque el poder de los narcos se basa en que la droga está prohibida: la prohibición genera el gran negocio.

–¿Podría explicármelo?

–La prohibición crea canales clandestinos de producción y distribución de la droga, que encarecen el producto final, lo que genera mucho dinero por el camino...

–El camino empieza en la selva, ¿no?

–Con la coca, planta salvaje que se usó toda la vida para mil cosas, incluidas infusiones para el dolor de barriga de los niños.

–Pero que puede transformarse en cocaína.

–El campesino colombiano sólo recoge esa hoja y la vende: ¡por un saco le dan diez veces más que por un saco de patatas o de yuca!

–¿No podrían promoverse otros cultivos?

–¡Ninguno hoy puede ser tan rentable para el campesino! Y eso que obtienen un dinero ínfimo comparado con el precio final...

–Quizá prohibiendo los productos usados para transformar la hoja de coca en cocaína...

–Son productos tan simples como cemento, gasolina, ácido nítrico, sulfúrico, clorhídrico..., ¡paralizaríamos la industria!

–O sea, que hacer cocaína es facilísimo.

–Cualquiera puede. Si el proceso fuese legal, podríamos controlarlo, y tasarlo. Y darle garantías. Pero, al ser clandestino, en cada paso el intermediario se cobra su parte: ¡todo el valor añadido de la coca deriva de su prohibición! Y así se genera un negocio inmenso... El narcotráfico es el mayor negocio que ha existido en toda la historia de la humanidad.

–¿Cuánto dinero mueve en su país?

–Se calcula que unos 550.000 millones de dólares al año, dinero del que apenas un 1% queda en Colombia... lo que es dinero sobradísimo para financiar la guerrilla. ¡Nuestra guerrilla es la mejor financiada del mundo! Y la habrá mientras haya narcotráfico.

–¿Sí? ¿La guerrilla vive del narcotráfico?

–¿Dónde hay guerrilla en el mundo? Fíjese: ¡donde hay droga prohibida! La prohibición crea un gran negocio, y ese negocio financia la guerrilla, pues la guerrilla crea caos y desestabiliza el Estado, que es justo lo que necesitan los narcos: ellos medran en el caos y el miedo, y odian todo control y orden. Narcos y guerrilla son una misma cosa.

–Y usted propone desmantelarles su gran negocio: ¿no teme que quieran matarle?

–Salgo con ocho guardaespaldas. Pero quien quiere matar..., acaba matando.

–A menos que... consigan comprarle.

–Todos en Colombia saben que no soy comprable ni secuestrable, sólo asesinable.

–¿Alguien más piensa igual que usted?

–El jefe de Scotland Yard y el Prefecto de la Policía de París me dicen que piensan igual..., pero no osan decirlo. Coincido con políticos como Emma Bonino, el premio Nobel de Economía Milton Friedman...

–¿Y con los norteamericanos?

–Ellos tienen mentalidad maniquea: siempre necesitan un enemigo. Ahora es la droga, como lo fue el alcohol en los años 20. He hablado con senadores norteamericanos, y resulta que los que son más antidroga son justamente sobre los que me llegan más indicios de posible vinculación al narcotráfico...

–Esto es grave: ¿se atreve a dar nombres?

–Ya tengo bastantes demandas... Ellos, por ejemplo, fomentan las fumigaciones aéreas de plantaciones de coca. Con eso sólo se consigue que los campesinos muden de sitio, destruyendo más y más selva: eso devasta hoy el Amazonas, el cinturón tropical del planeta. ¡Es un gran drama ecológico, el mayor!

–Todo parece inútil contra la droga...

–Todo fracasa. Si la despenalicemos, ahogaremos toda la delincuencia que la rodea.


Seis congresistas colombianos están secuestrados. Ser político allí es arriesgarse a plomo o plata (o sea, que te maten o te compren), y ambas cosas salen del negocio de la droga ilegal. El presidente de Colombia, Uribe, frena esa degradación mediante el fortalecimiento del Ejército: Gómez Hurtado lo aplaude..., pero afirma que no veremos el final de esa lacra “mientras la droga siga prohibida”. Es una tesis que yo había oído de analistas más bien alternativos, pero no de un alto político de centroderecha, como Gómez Hurtado. En su libro “La tragedia de la droga” estudia el asunto y propone lo único por hacer: despenalizar. Ha pasado ahora por el Centro de Estudios Estratégicos de Colombia, fundado por Felipe Domínguez Zamorano..., que no coincide en eso con su amigo.