Teherán ahorcó ayer a cinco disidentes acusados de "actos antirrevolucionarios". Cuatro eran kurdos independentistas y al quinto se le imputaba un atentado en una mezquita. Por su parte, las autoridades judiciales se negaron a liberar a la turista estadounidense Sarah Shourd, detenida hace más de un año por cruzar con dos compañeros ilegalmente la frontera, pese a que el presidente Ahmadineyad le concedió el indulto. 12-IX-10, agcs, lavanguardia