´Papá está en viaje de negocios´, Enric Juliana

Cuaderno de situación: una progresiva sensación de vacío político y la caricatura de Zapatero exprimido por los vascos. El País Vasco es el gran ganador de la fase zapaterista de la gobernación de España. ETA está a punto de desaparecer y la entente de socialistas y populares en el Parlamento de Vitoria obliga al nacionalismo a un saludable ejercicio de realismo. Lejos de subir al monte con el trabuco y la capa del general Zumalacárregui, el Partido Nacionalista Vasco ha aprovechado la creciente debilidad de Zapatero para apoderarse de la segunda legislatura del PSOE posmoderno. Los presupuestos del 2010 quedaron en sus manos. Y los del 2011 vuelven a llevar su firma. Si el año pasado lograron blindar jurídicamente el privilegio fiscal heredado del antiguo régimen, ahora acaban de contratar el mejor catálogo de incentivos para una ventajosa política industrial (traspaso de las bonificaciones a las cotizaciones empresariales de la Seguridad Social, gestión de los recursos de formación profesional - mayor control de los sindicatos, por tanto-,inspección de trabajo, fondo de garantia salarial...). Una buena caja de herramientas para la competitividad de la industria vasca en el mercado internacional, sin costes adicionales de solidaridad con el resto de España. Todo ello adornado con el entierro de la toponimia castellana de las tres provincias vascas. Guindilla picante en el tea party madrileño, que ayer ya comenzó a trinar. Los improperios de la extrema derecha son el mejor certificado de garantia que Josu Erkoreka e Íñigo Urkullu pueden exhibir en Bilbao. Y, sin embargo, España no se rompe. No se rompe, porque el acuerdo PSOE-PNV no hace otra cosa que asentar el statu quo de 1977, articulado por tres excepciones en eje vertical: el fuero vasco-navarro, la poderosa capitalidad radial de Madrid y el deber moral de subvencionar al Sur, sin reglas precisas ni mecanismos de revisión. Esta es la estructura profunda del poder territorial en España y uno de los principales legados de José Luis Rodríguez Zapatero será el de haber contribuido a su refuerzo. ¿No se lo creen? A los hechos. El País Vasco y Navarra son hoy más confederales que nunca (muy hábilmente, el PSOE ha desplazado al PP en el apuntalamiento del tradicionalismo como fuerza gobernante en el Reino de Navarra); no se ha adoptado ninguna decisión estratégica importante,ni una sola, que merme o enmiende el poder radial de Madrid (el corredor ferroviario mediterráneo recibe hoy muchos parabienes, es verdad, pero observe el lector que su concreción presupuestaria será irrelevante en el 2011); y la pena de excomunión sigue vigente para quien cuestione, ni que sea parcialmente, la intensidad de las transferencias de renta al sur. (En un artículo de opinión de muy notable calado publicado antes del verano en el diario El País,Felipe González y Carme Chacón afilaban el anatema: será calificado de extrema derecha quien perturbe ese pilar del sistema.)Cuaderno de situación. Los vacíos. A la espera del debate del martes en el Congreso, las fuerzas catalanas han decidido ser irrelevantes en el presupuesto del 2011. Piensan en las elecciones. Los socialistas catalanes - ¿cada día más resignados a perder?-miman su afonía. Y CiU ha regalado el campo de maniobras al PNV - ¿se lo agradecerán los de Sabin Etxea?-,para no mancharse la camisa con la congelación de las pensiones. Podría ser el gran momento del Partido de los Exportadores,especialmente concentrados en la franja mediterránea (Catalunya, Valencia y Murcia suman más del 50% de las ventas), ya que el comercio exterior es la única esperanza de la malograda economía española. La improbable emergencia de un eje levantino (me refiero a una cierta complicidad orgánica de las fuerzas económicas mediterráneas, no a un partido convencional), incidiría en otro de los grandes vacíos del momento: la radical crisis de liderazgo en la patronal CEOE, por cuyo control la derecha regional madrileña va a luchar a muerte en las próximas semanas. Yes que en el interior de ese vacío, hay otra ausencia de materia sobre la que se escribe poco. Muy poco. ¿Qué papel están jugando las empresas del Ibex 35 en la deliberación del grave momento español? ¿Qué piensan? ¿Qué aconsejan? ¿Cómo influyen sobre el discurso general, además de procurar por sus intereses particulares? Políticamente, la gran élite española está siempre en viaje de negocios. Las principales firmas del Ibex 35 (Telefónica, Banco de Santander, Endesa, BBVA, Endesa, Repsol, Inditex, ACS, FCC, Ferrovial...) facturan más en Europa, Asia y Latinoamérica que en España. Hasta ayer, les interesaba mucho más la evolución de Brasil que el eterno enredo hispánico. Hasta ayer. Conviene precisarlo, porque la preocupación por el riesgo país - el riesgo España-pesa cada vez más en las deliberaciones de sus comités. Las acciones cotizarían mejor si no fuesen de matriz española. Y uno los dos grandes bancos se ha visto en la obligaciónde insertar publicidad en un periódico anglosajón para subrayar que España sólo representa el 23% de su negocio. Alejamiento o implicación. Distancia o mayor intervención en el debate político interior. He ahí un dilema nada teórico para la élite transoceánica; el eje de todos los ejes.

17-X-10, Enric Juliana, lavanguardia