Alemania puede dejar de ser nuclear en diez años, y sin mayores problemas para el suministro eléctrico. Así lo ha dictaminado la comisión creada por Angela Merkel tras el accidente de Fukushima, que se llevó por delante su impopular política pronuclear.
Alemania podrá recuperar así la ley del año 2000, que establecía la desnuclearización total para el 2021. Merkel la anuló, lo que sacó a más de medio millón de alemanes a la calle y resucitó al movimiento antinuclear.
La comisión de expertos dice cuatro cosas. Que no hay problema para el suministro eléctrico si se cierran las centrales en el 2021. Que los ocho reactores más antiguos e inseguros, que fueron temporalmente desconectados tras el accidente japonés, deben ser cerrados definitivamente de manera inmediata. Que los restantes nueve reactores más fiables deben ser desactivados lo antes posible, de acuerdo a su nivel de riesgo y su importancia en la red eléctrica. Y que todo ello no afectará a los objetivos de reducción de las emisiones de CO : un 40% para el 2 2020 y un 80% en el 2050.
"La desconexión de las siete centrales nucleares (en reacción a Fukushima) ha demostrado que las demás pueden compensar sin problemas la pérdida de 8,5 gigavatios", señala la comisión.
La comisión "recomienda el abandono total de la energía nuclear". Y añade que "hay muchas alternativas, y todas ellas tienen menos riesgos"...
El asunto no se acaba aquí. La conclusión de la comisión no es vinculante y organizaciones civiles, grupos cristianos y sindicatos han convocado marchas en 21 ciudades alemanas para el 28 de mayo. Se quiere un apagón aún más rápido.
12-V-11, R. Poch, lavanguardia