´Declaración de renta´, Sergi Pàmies

Del mismo modo que la política parlamentaria contamina sus valores con un tacticismo autodestructivo que nos llevará a la ruina, el ámbito extraparlamentario abusa de la expectativa de la utopia enfática y del No Nos Moverán Way of Life. Hablemos claro: el elemento que más cohesiona las libertades y los derechos son los impuestos. Mientras los parlamentarios y los extraparlamentarios se tiran del pelo, los contribuyentes hacen la declaración de la renta. Si la democracia se limitara a administrar responsablemente estos impuestos, a imponer una transparencia sin excepciones y sistemas de control severísimos, a no criminalizar a quienes ingresan para reforzar los derechos de quienes carecen de recursos (perpetuando un sistema que convierte el deber en castigo y el derecho en privilegio), la calidad de la vida colectiva mejoraría. Y, de paso, los que viven del parlamentarismo estéril o de la efervescencia radical serían desactivados por la evidencia. En la sociedad actual, quien tiene acceso a la revolución no son las instituciones enfermas de burocracia y sectarismo, ni el radicalismo de ambientador, que tiene la pretensión egocéntrica de representar la desesperación. Quien tiene la llave de la revolución (es decir, de un cambio estructural en las actitudes individuales y colectivas) es la Agencia Tributaria.

1-VII-11, Sergi Pàmies, lavanguardia