rebrota la violencia en el Turquestán Oriental / Xinjiang

- Xinjiang-Turquestán Oriental: uigures, el otro (gran) problema ´nacional´ en/de la RP china

Brote de violencia mortal en el extremo noroccidental de China. Al menos cuatro personas murieron ayer en el enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y un grupo de manifestantes uigures en la ciudad de Hotan, en la región autónoma Uygur de Xinjiang. Anoche, la situación permanecía tensa en esta ciudad al sur de la antigua ruta de la seda.

La tensión regresó ayer de nuevo a la provincia de Xinjiang, poblada en su mayoría por habitantes de la etnia uigur y religión musulmana. El motivo que desencadenó el asalto a una comisaría de policía en la ciudad de Hotan no está claro, pero sí el desenlace. Dos agentes de seguridad y dos asaltantes murieron en la refriega y otro oficial de policía se hallaba herido de gravedad anoche.

Según la agencia oficial de noticias Xinhua, que cita a un portavoz del Ministerio de Seguridad Pública, los incidentes se iniciaron cuando “un grupo de alborotadores atacó la comisaria, tomó rehenes y provocó un incendió”.

Las mismas fuentes añaden que la agresión fue repelida por las fuerzas del orden, que dispararon sobre los atacantes y mataron a varios de ellos, aún no identificados. Una explicación que induce a pensar que puede crecer el número de víctimas mortales.

Las autoridades explicaron que las fuerzas policiales lograron rescatar a seis rehenes sanos y salvos y que una hora y media después de los disturbios “la situación estaba bajo control”.

La versión del Congreso Mundial Uigur, con sede en la ciudad alemana de Munich, difiere de la oficial. Según explicó su portavoz, Dilxat Raxit, a la agencia Dpa, el ataque se produjo después de que las fuerzas del orden impidieran manifestarse a un centenar de uigures, entre los que se encontraban mujeres y estudiantes, contra la confiscación
de tierras y la desaparición de personas. La policía los dispersó por la fuerza, dejo un herido grave y detuvo a trece personas.

Según Rexit, esta actitud de las fuerzas del orden impulsó a los uigures a atacar la comisaria para rescatar a los detenidos. La policía volvió a dispararles y mató a dos manifestantes.

Pekín, siempre receloso de los uigures, a quienes considera separatistas violentos, envió ayer una unidad de investigación a Hotan para averiguar el motivo de este brote de agresividad. Esta ciudad, situada a 500 kilómetros al
sur de Kashgar, es el baluarte del tradicionalismo uigur. Antigua capital de un próspero emirato de la ruta de la seda famoso por su jade, el distrito, de 1,2 millones de personas, agrupa la mayor población uigur (95%) de toda la
región autónoma.

Y es que estratégica y rica en recursos naturales, Xinjiang inquieta a Pekín. El Gobierno chino no olvida los violentos disturbios del 2009, que causaron la muerte de 200 personas. Desde entonces hay detenciones y desapariciones de ciudadanos uigures, una minoría que se considera excluida de la riqueza que generan las inversiones estatales, discriminada culturalmente y oprimida por la etnia mayoritaria han.

19-VII-11, I. Ambrós, lavanguardia

La violencia se ha cobrado más de veinte vidas en la región musulmana china de Xinjiang en las últimas veinticuatro horas. Las autoridades chinas hablan de ataque terrorista a una comisaria de policía en la ciudad de Hotan, en aquel territorio noroccidental del país asiático. La principal organización uigur en el exilio dice que hubo "un acto de represión armada" por parte de la policía. Desde Tíbet, el vicepresidente Xi Jinping, que sucederá al actual presidente, Hu Jintao, advirtió que "todo intento de minar la unidad de la patria tiene que ser completamente erradicado".

El Congreso Mundial Uigur, principal organización en el exilio de esta minoría étnica musulmana de idioma túrquico que habita en Xinjiang, denunció la contundencia policial contra los manifestantes de esta etnia que reclamaban información sobre unos jóvenes desaparecidos en Hotan. Al parecer la violencia estalló cuando un grupo de uigures trató de retener a unos policías para canjearlos por miembros de sus familiares detenidos.

Según esta organización, en los enfrentamientos, que se produjeron en un bazar cercano a Hotan y no en una comisaría de policía, murieron una veintena de uigures. Seis de ellos por disparos y catorce como consecuencia de los golpes propinados por las fuerzas de seguridad. Otras doce personas resultaron gravemente heridas y más de setenta fueron arrestadas en una operación policial que aun continuaría, según un comunicado del Congreso Mundial Uigur.

A estas víctimas mortales habría que sumar dos policías y dos rehenes. Habrían muerto en los choques en el asalto a una comisaría de policía. Según la versión oficial del ministerio de Seguridad

Pública, estas personas murieron en un acto terrorista.

"Es cierto que fue un ataque terrorista organizado", dijo Hou Hanmin, responsable de la oficina de información regional de Xinjiang al diario Global Times.Precisó que los manifestantes irrumpieron en la comisaría con "artefactos explosivos y granadas y con una pancarta con consignas separatistas". Añadió que los uigures luego "prendieron fuego a las instalaciones, antes de matar a los rehenes en su enfrentamiento con la policía". Según esta versión, los asaltantes se equivocaron y primero entraron en las oficinas de Industria y Comercio y en la de Impuestos, cercanas a la comisaría de policía.

Los uigures se declaran excluidos del crecimiento económico de Xinjiang y reprimidos cultural y políticamente por Pekín.

20-VII-11, I. Ambrós, lavanguardia