´Es mejor llamar a la puerta idónea´, Quim Monzó

La semana pasada, en Alella, mosén Josep Fàbregas, párroco de la iglesia de san Félix, hizo retirar la exposición de fotografías sobre cáncer de pecho que estaban a punto de inaugurar en un local de la parroquia. El motivo es que, al ser fotos sobre el cáncer de pecho, aparecen pechos. De la misma forma que, si la exposición hubiese sido de fotos sobre el cáncer de colon, habrían aparecido cólones bellamente fotografiados. Es lo que pasa con las exposiciones monográficas: al tratar de un tema determinado, las fotos que se cuelgan tratan de ese tema y no de otro. No tendría sentido, por ejemplo, una exposición fotográfica sobre el cáncer de pecho con fotos de las mansiones de la Toscana, de la cocina tecnoemocional o de la zarza borde.

Mosén Fàbregas ha vetado la exposición porque hay niños que hacen catequesis en el mismo local y considera que las imágenes de pechos son "inadecuadas" para ellos. Dice que, además, hay familiares de los niños que se han quejado. La exposición lleva por título El pecho al descubierto,y muestra la evolución del pecho de la mujer: desde la infancia a la vejez. Es una exhibición itinerante, que exhibieron por primera vez el año pasado durante el noveno Congreso Catalán de Mastología y Patología Mamaria.

Amí me parece bien que el párroco no permita la exposición. Al fin y al cabo el local es de la parroquia, y en su casa cada uno hace lo que le parece. Sin embargo, ¿por qué el Consejo Pastoral Parroquial de Alella y el párroco aceptaron en principio alquilarles el local? Ese es el razonamiento de la asociación Dones Solidàries d´Alella: ¿por qué no pusieron ningún impedimento y después, horas antes de la inauguración, la prohibieron? ¿No supieron intuir que, en una exposición de fotos titulada El pecho al descubierto,por fuerza habría fotos de pechos?

De los organizadores, lo que no entiendo es por qué pidieron hacerla en la iglesia y no en el centro cívico municipal, donde finalmente - una vez rechazada por el mosén-estará hasta el domingo. No lo entiendo, sobre todo si tenemos en cuenta que la parroquia de Alella está bajo la advocación de san Félix, un mártir que murió con el cuerpo desgarrado por garfios de hierro. Habría sido diferente si la parroquia hubiese estado bajo la advocación de santa Ágata,una joven siciliana, también mártir, que había consagrado a Dios su virginidad y a quien le cortaron los pechos cuando rechazó las propuestas lúbricas de un prefecto romano. Por eso, en todas las imágenes de santa Ágata- desde la de Piero della Francesca a la de Zurbarán-se la representa con una bandeja en la mano y los dos pechos encima. Seguro que, en una parroquia así, no habrían topado con ningún problema. Y otra cosa: si alguna vez nombran a mosén Fàbregas párroco de alguna parroquia de santa Ágata, que sepan que lo primero que hará será retirar todas las imágenes de la santa.

26-X-11, Quim Monzó, lavanguardia