´Pedir responsabilidades, rendir cuentas´, Cristina Sánchez Miret

Esta semana pude ver por la tele a un alcalde de El Bierzo lloroso, con unos boletos de apuestas en la mano. En Cacabelos tienen una deuda de once millones, cuando su presupuesto es de dos. Deben a la compañía eléctrica, a la seguridad social, a los bancos y tienen que devolver no sé qué subvención. Es decir, un desastre que amenaza directamente las nóminas de los trabajadores municipales y la viabilidad del Consistorio. Ellos han salido en los medios pero muchos otros municipios también pasan malos momentos por el gasto fuera de toda medida que ha sido la marca de la administración pública –a todos niveles: municipal, comarcal, diputacional, autonómico y central– de estos últimos tiempos.

Aparte de dejar en manos del azar la solución de esta situación tendríamos que enderezar las cuentas por vías tradicionales. En primer lugar, pedir responsabilidades a los que han aprobado y permitido tal nivel de endeudamiento. Todo el mundo que trabaja con dinero de otro –en este caso con el dinero de todos– tiene que rendir cuentas de su actuación y eso es lo que no hacen los dirigentes públicos. No tenemos que permitir que el despilfarro público quede sin castigo, se incluya o no este –como ahora pide la Defensora del Pueblo– como delito en el Código Penal.

18-IX, Cristina Sánchez Miret, lavanguardia