´Merkozy y Papasconi´, Enric Juliana

Hace un año -año y medio- la expresión Directorio Europeo provocaba muchos escozores. Acostumbrados durante décadas -desde 1977, al menos- a la dulce idealización de una Europa horizontal y federalizante, la imagen de un comité central carolingio dictando órdenes secas a la periferia era demasiado turbadora. ¿Una Europa en vertical? Oh, no...

Han ido pasando los meses y ya todos hablamos con familiaridad del comité de dirección alemán con asistencia francesa. "Ella toma las decisiones y él da las conferencias de prensa", ironizaba hace unas semanas en Barcelona Romano Prodi. A los italianos les duele especialmente la evidencia del direttorio franco-tedesco. Hay motivo. El tratado fundacional de la CEE se firmó en Roma en 1957 y dos políticos italianos de alto nivel, Alcide De Gasperi y Altiero Spinelli, acompañan a Konrad Adenauer, Winston Churchill, Jean Monnet, Robert Schuman, Paul-Henri Spaak y Walter Hallstein en el panteón de los padres fundadores de la moderna Europa.

La nueva estructura vertical se está popularizando. El Directorio ha tomado en las últimas semanas un nombre rumboso; un nombre Twitter: Merkozy. Y ayer, el dibujante Plantu lo acababa de bordar en la portada de Le Monde:"Después de Merkozy, Papasconi". He ahí el chiste de la semana. Merkozy y Papasconi. Los que mandan a gritos y los que se resisten a obedecer en una Europa desastrada. Podría ser el título de una pieza teatral de Samuel Beckett, que dio vida a dos personajes muy ajustados al actual momento: el inexistente Godot, al que se espera inútilmente, y El Innombrable, un ser inmóvil que duda de su propio ser: "No sé, no lo sabré nunca, en el silencio no se sabe, no puedo seguir, seguiré". (Me temo que pronto regresaremos al existencialismo).

Plantu dibuja a Papasconi como un payaso del teatro del absurdo y nada dice de Zapasconi o de Papatero. Sin duda, una buena noticia para España. En el cuadro de mandos del Directorio - y en las antenas de Washington y Pekín-,la Península Ibérica se halla hoy bajo control. Los ibéricos obedecen y no buscan tantos atajos como los astutos e incorregibles italianos. Son orgullosos, pero nunca serán tan testarudos como los griegos. Los portugueses están aceptando la economía de guerra de la troika (la UE, el FMI y el BCE) porque quieren continuar formando parte del primer círculo europeo. Acatan, por lato que sea el precio. Portugal sabe que se juega la supervivencia como nación independiente. Y España, después de cambiar de rumbo en menos de una semana (mayo 2010) , se está familiarizando con la austeridad. tiene por delante duros sacrificios que parte de la población ignora -puesto que Gobierno y oposición han decidido no contar toda la verdad-, pero ofrece un calendario claro. España es previsible. Pronto gobernará una mayoría bien conectada con Berlín.

Europa, con un dos y un cuatro ahí tienes tu retrato: Merkozy y Papasconi. Habiendo conseguido el hombre de León escapar de la cruel caricatura de Zapasconi y Papatero, ¿por qué las cosas le va tan mal al PSOE?

6-XI-11, Enric Juliana, lavanguardia