Súrkov, el cerebro gris de Putin, retirado

El cerebro gris del Kremlin, el jefe de la propaganda oficial y quien según muchos ha dado forma al sistema político de la Rusia de hoy, deja su privilegiada posición de poder. La salida de Vladislav Súrkov como vicejefe de la Administración del Presidente se interpretaba ayer como la respuesta del poder a las masivas protestas de la oposición, o como la primera cabeza en rodar tras los malos resultados del partido Rusia Unida en las elecciones legislativas del 4 de diciembre.

Su reemplazo completa el intercambio de papeles que decidieron el pasado 24 de septiembre el primer ministro Vladímir Putin y el presidente Dimitri Medvédev. El martes por la noche, Medvédev nombró a Súrkov viceprimer ministro del Gobierno, encargado de temas de modernización. Su puesto, vicejefe de la Administración del Presidente, desde donde vigilaba la importante política interior, lo ocupará el actual jefe del aparato del Gobierno que dirige Putin, Viacheslav Volodin.

"Se está cumpliendo el contrato verbal entre Putin y Medvédev. La gente cercana a Putin pasa a la administración del presidente", explica el politólogo Ígor Bunin, director del Centro de las Tecnologías Políticas.

El 24 de septiembre, Medvédev renunció a presentarse a la reelección como presidente y dejó paso a Putin, el político más popular de Rusia, que según todos los pronósticos ganará las elecciones presidenciales de marzo del 2012. Putin prometió nombrar luego primer ministro a Medvédev, con lo que se completaría el intercambio de funciones.

La salida de Súrkov del Kremlin es noticiable por la importancia del personaje. "Yo lo considero uno de los arquitectos del sistema", dijo el ex ministro de Finanzas Alexéi Kudrin en la emisora de radio Kommersant FM. El mismo Súrkov acuñó frases y términos clave en los últimos años: "democracia dirigida" y "estabilidad", entre otras.

De 47 años, se ha ganado apelativos como el Maquiavelo del Kremlin o la eminencia gris de Putin.Se le tiene por uno de los cerebros que desde 1999 han montado el actual poder vertical, basado en un excesivo control de la vida política, y que se justifica en la estabilidad, contrapuesta a los turbulentos años noventa.

"Estuve entre la gente que ayudó al presidente Yeltsin a realizar un traspaso del poder pacífico, entre los que ayudaron al presidente Putin a estabilizar el sistema político, y entre los que ayudaron al presidente Medvédev a liberalizarlo", dijo Súrkov cuando la agencia Interfax le preguntó sobre su salida del Kremlin.

Para su labor, se ha dotado de instrumentos como el movimiento juvenil Nashi, el mismo partido Rusia Unida y el control de la televisión. En septiembre, el oligarca Mijaíl Prójorov, que fracasó al intentar liderar el partido Causa Justa, lo acusó de manipular los partidos políticos supuestamente independientes.

"Ahora el sistema se está revisando", aseguró Kudrin. "Se necesitan nuevos organizadores con diferentes puntos de vista". El mismo Súrkov contestó con ironía cuando se le preguntó por su salida del Kremlin. "La estabilidad devora a sus propios hijos", dijo, parafraseando una cita del revolucionario francés del siglo XVIII Georges Danton.

29-XII-11, G. Aragonés, lavanguardia