España cañí -35: el fair play de la impunidad

"Hasta el lunes". Alfredo Flórez acudió ayer por la mañana al despacho del Comité de Competición en la sede de la federación y cuando salió antes de la hora comer se despidió hasta la semana que viene. No iba a volver por la tarde. Competición prefirió mirar hacia otro lado porque no tiene prisa en tratar el caso del pisotón de Pepe a la mano de Messi en la Copa. Mientras en Europa estos casos sirven para dar ejemplo con sanciones duras, todo indica que aquí, sin que el acta arbitral recoja la acción y con la postura del Barcelona de no denunciar, se corra un tupido velo y Pepe salga indemne...

Todo lo contrario de lo que ocurre al otro lado de los Pirineos.

El ejemplo más reciente de la dureza europea se encuentra en Alemania, donde el pasado 21 de diciembre, en un partido de copa, el jugador del Schalke 04 Jermaine Jones dio un pisotón a Marco Reus, del Borussia Mönchengladbach. Ambos se encontraban protestando al árbitro, que no se enteró del juego subterráneo y ni siquiera le enseñó tarjeta amarilla. Pero la federación alemana no se anduvo con miramientos y, después de recurrir al vídeo para constatar que el jugador buscó el pie izquierdo de Reus, le inhabilitó durante ocho semanas, hasta marzo.



En Inglaterra disgusta mucho el mal perder en los deportistas porque son el espejo de muchos jóvenes. Así que se utilizan castigos ejemplarizantes. Como los ocho partidos y 48.000 euros que le han caído recientemente al delantero uruguayo del Liverpool, Luis Suárez, por utilizar vocabulario racista para insultar al defensa del Manchester United Patrice Evra. Un caso parecido es el de John Terry con Anton Ferdinand. En el caso del capitán del Chelsea, como fue un aficionado el que denunció los hechos, no interviene la justicia deportiva y será condenado por la vía civil.

Tampoco en Italia es raro recurrir a la imágenes de televisión para sancionar. La temporada pasada el jugador del Juventus Milos Krasic fue multado por un piscinazo con dos partidos sin poder jugar. El serbio simuló un penalti en el área del Bolonia y el colegiado picó en el engaño. En el vídeo se comprobó como el defensa del Bolonia, Daniele Portanova, hacía todo lo posible por esquivar al serbio, que se dejaba caer sin contacto alguno. Nadie quedó impune.

21-I-12, C. Ruipérez/C. Novo, lavanguardia