gitanos catalanes

-la Generalitat de Catalunya aplicará en el 2005 un plan para integrar a los 70.000 gitanos catalanes
-radiografía de la comunidad gitana de Catalunya
-la mujer gitana protagoniza el cambio

-los rom de Rumanía

la Generalitat de Catalunya aplicará en el 2005 un plan para integrar a los 70.000 gitanos catalanes
J. Playà Maset, LV, 7-XI-2004.

El plan integral del pueblo gitano en Catalunya (2005-2008) pretende abordar las lagunas educativas, laborales, económicas y de otros servicios.

¿Cómo se explica que un 60% de los gitanos de 14 a 16 años dejen la escuela? ¿Por qué la esperanza de vida de la población gitana es mucho más baja que la media de la sociedad? ¿Qué relación existe entre las distintas familias gitanas y las que vienen del extranjero? Estas preguntas y la necesidad de buscar una respuesta eficaz han impulsado a la Generalitat a desarrollar un plan integral del pueblo gitano en Catalunya (2005-2008), que desde hace meses se está concretando con representantes de esta comunidad formada por cerca de 70.000 personas.

Un estudio de la Fundació Pere Tarrés del 2003 ha servido de base para la elaboración de este plan, cuyas líneas generales avanzó la consellera de Benestar i Família, Anna Simó, este verano en la Universitat d´Estiu de Prada de Conflent. Según Ramon Vílchez, jefe de la sección de programación y difusión del Departament, el objetivo es "combatir las lagunas educativas, laborales, económicas y de otros servicios que sufre la población gitana para que se pueda equiparar al conjunto de la sociedad". Pero al mismo tiempo se trata de "promover la recuperación del romanó y la creación de un centro de documentación de historia y cultura gitanas".

El plan parte de una premisa no siempre entendida por la sociedad: la variada tipología de gitanos que habitan en Catalunya, donde conviven con problemáticas muy distintas gitanos catalanes, andaluces, gallegos, castellanos, portugueses y húngaros. Más recientemente, la llegada de gitanos del este de Europa, sobre todo de Rumanía, Bulgaria y Eslovaquia, plantea nuevos retos. "Una de las cuestiones que deben revisarse, también por parte de los medios de comunicación, son los estereotipos que se aplican a los gitanos y que tienden a identificar una minoría marginal, formada por gitanos nómadas, que puede haber incurrido en alguna acción delictiva, con el conjunto de la comunidad", aclara Vílchez. Por el contrario, hay un porcentaje muy alto de gitanos que viven una situación normalizada.

El tío Manuel, uno de los fundadores de la Unió Gitana de Gràcia, ha cumplido ya los 70 años, pero sigue siendo un referente de su comunidad y forma parte del consejo de ancianos. "Aún nos hacen caso, el respeto a las canas no se pierde", asegura. "Soy gitano yme siento orgulloso, pero soy un ser humano y nuestros problemas son los de otros ciudadanos: la vivienda -conozco casos de 3 y 4 familias que viven en un piso de 60 metros cuadrados-; el trabajo -cada vez es más difícil vivir de los mercados y hay que enseñar oficios a los jóvenes-, y los barrios -hay que arreglarlos, hay problemas de aluminosis". En cambio, sobre las escuelas considera que se ha exagerado el problema del absentismo. "Lo que hace falta es que haya algún profesor gitano o que comprenda nuestra cultura". Sin embargo, otras fuentes consideran que el nivel de fracaso escolar es demasiado elevado. Asimismo, se aboga por un sistema de becas que facilite el acceso de los gitanos a niveles de enseñanza no obligatoria.

Para elaborar el plan, que debe ponerse en marcha a principio del próximo año, se ha consultado a más de veinte entidades gitanas y su redacción se ha encargado a un grupo de trabajo formado por Juan de Dios Ramírez Heredia, ex diputado y presidente de la Unión Romaní; Manuel Fernández, secretario de la Federación de Asociaciones Gitanas de Catalunya (Fagic); Pedro Aguilera, miembro del Secretariado General Gitano; Montse Sánchez, de la Asociación Gitana de Mujeres; Francesc Rodríguez y otros técnicos de Benestar.

Los representantes de las entidades consultadas consideran que se trata de una oportunidad única, pero que los resultados dependerán de la financiación. "Las becas, la rehabilitación de viviendas, las medidas de inserción laboral y la formación tienen un coste", dicen. Pero al mismo tiempo existe la sensación de que se afronta una etapa crucial. La industrialización, la migración a núcleos urbanos y la sedentarización han provocado no sólo la dispersión sino también una desorientación y un aumento de su vulnerabilidad. La guetización y la introducción del comercio ilícito no han hecho más que ensombrecer su futuro.

"Los gitanos no tenemos ni territorio físico ni fronteras, ni nada, internet tampoco, internet es gitano", afirmó uno de los encuestados por la Fundació Pere Tarrés. Probablemente ref lejaba la probada capacidad de supervivencia de esa etnia.



radiografía de la comunidad gitana de Catalunya
LV, 7-XI-2004.

Mujeres gitanas durante el III Encuentro Educativo celebrado en Terrassa Un estudio de la Fundació Pere Tarrés, realizado entre junio y septiembre gitanos, del 2003 por encargo del Departament de Benestar, destaca los elementos más característicos de la comunidad gitana catalana.

AGRUPADOS POR BARRIOS. No hay un censo de la población gitana ni parece que pueda hacerse. Puede haber entre 52.000 y 70.000, pero en ciudades importantes como Barcelona, l´Hospitalet y Lleida se manejan datos muy contradictorios. En general se concentran en determinadas ciudades y barrios, y cada vez hay menos nómadas.

EDUCACIÓN PRIMARIA. Se calcula que un 39% de la población gitana ha dejado los estudios antes de los 14 años, lo cual en el caso de los más jóvenes es una irregularidad manifiesta, dada la obligatoriedad existente. Más del 80% tiene tan sólo estudios primarios. Mientras que en el conjunto de la población catalana, un 20,7% tiene estudios superiores, entre los gitanos tan sólo los tiene un 0,010%.

VIVIENDA PROPIA. Un 64,7% tiene piso de propiedad. La mayoría de las familias ha podido acceder a un piso de protección pública, ya sea del Patronato Nacional de la Vivienda o en barrios de viviendas protegidas de la Generalitat. Un 26,6% está de alquiler, en pisos de protección oficial o tutelados. Un 1% ocupa pisos ilegalmente y otro 7,3% dice vivir en pisos familiares.

RELIGIÓN EVANGÉLICA. A partir de los años setenta, los que habían sido mayoritariamente católicos, a integrarse en la Iglesia Evangélica de Filadelfia, que popularmente se conoce como Aleluya. Otros estudios dicen que hasta el 60% de los gitanos pertenece a esa religión protestante, y un 12% es católico. La Iglesia evangélica ha generado un modelo de participación nuevo y ha actuado como espacio de relación y solidaridad.

FAMILIA AMPLIA. Las familias siempre han sido muy extensas, pero cada vez se reducen más. Ya casi no quedan extensiones familiares de 125 a 200 personas. Pero aún se mantienen familias como los Salazar, de Lleida, o las Valentí, Giménez o Batista, de Barcelona. Un 26% de las familias son de 4 miembros y en un 19% conviven más de 6 personas. Sólo un 25% de la población encuestada afirma recibir alguna prestación.

MENOS SALUD. La población gitana tiene una esperanza de vida más baja que la media de la sociedad en general. En el caso de las mujeres, otro estudio detectaba un menor uso de medidas preventivas y poca constancia en la prevención de enfermedades ginecológicas. La tasa de fecundidad es más alta que en las mujeres payas. Se produce en ellas un envejecimiento prematuro y padecen enfermedades no correspondientes a su edad.

LENGUA CASI EXTINGUIDA. La lengua gitana es el romanó y en Catalunya existe la variante del caló. En España muy pocas personas son capaces de hablar en caló.



la mujer gitana protagoniza el cambio
J. Playà Maset, 7-XI-2004.

Las chicas buscan nuevos oficios, tienen menos hijos y más educación.
Las tareas domésticas frenan las expectativas de las chicas.
Las mujeres, que son fundamentales en la economía familiar, se han dado cuenta de que ni la venta ambulante ni la recogida de chatarra tienen futuro y hay que buscar otras salidas y más formación.


Cuando se habla de las minorías étnicas, pocas veces se cita a los gitanos, pese a que sólo en Catalunya son unos 70.000 y en España superan el medio millón de personas. Aunque se trata de un colectivo que ha evolucionado muy lentamente en sus tradiciones y costumbres, algo empieza a moverse y los protagonistas del cambio son precisamente las mujeres gitanas.

"No queremos, especialmente las mujeres, que nuestra juventud se quede como nosotros. Hace poco hablaba con una gitana de 83 años y me decía que lo que más le pesaba es que sus hijos y nietos no hubiesen estudiado y estuvieran vendiendo en la calle", afirma contundente Emilia Clavería, presidenta de la asociación gitana de mujeres Drom Kotar Mestipen (Camino de Libertad). El despertar de las mujeres gitanas tiene varias causas, pero una de las más importantes es que las actividades laborales de ese colectivo están cada vez más en crisis, tanto la venta en mercadillos como la recogida de chatarra. "Muchas chicas jóvenes -añade Emilia, viuda y con diez hijos a su cargo- se han dado cuenta de que deben prepararse para tener un oficio porque la venta ambulante ya no puede competir con los centros comerciales, que casi venden al mismo precio".

Pero donde más se nota el cambio es entre las chicas gitanas. Poco a poco crece el número de chicas que llegan a la secundaria y las pocas que han ido a la universidad se convierten en un referente. "Yo veo cambios en la juventud -insiste Emilia-, por ejemplo, antes entre que se pedía la mano de una gitana y la boda pasaba muy poco tiempo, y ahora las chicas no tienen tanta prisa, muchas no quieren irse a casa de la suegra si antes no se han asegurado un medio de vida".

La situación de la mujer gitana varía mucho en función del ámbito geográfico y de las posibilidades educativas. Pero cada vez se percibe que ellas empiezan a escoger, que tienen menos hijos y más tarde, sin renunciar al valor de la maternidad. "Afortunadamente, hay cada vez más mujeres gitanas que desarrollan su actividad educativa y/o laboral en armonía con su proyección y responsabilidad familiar", dice un informe de la Fundación Secretariado General Gitano. De ese modo, la familia gitana descubre a una mujer que mantiene su papel destacado en el ámbito doméstico y al mismo tiempo trabaja y participa en distintos ámbitos sociales. Las mujeres han entrado en el mundo asociativo y lideran proyectos sobre el pueblo gitano.

Estos avances no han borrado determinados déficit. "Las tareas domésticas limitan su tiempo real disponible tanto para la búsqueda de empleo como para el ejercicio de su profesión", dice el citado informe. La mujer gitana asume a muy temprana edad, entre los 12 y los 16 años, responsabilidades de cuidado de la familia, en lo que será ya una constante de su vida. Por esa razón, las gitanas muchas veces abandonan la enseñanza incluso antes de la edad permitida o tienen problemas para aceptar determinados trabajos por motivos de horarios o duración. Hay además otros obstáculos propios de su cultura, como la presión familiar para que no trabajen de noche ni en solitario. O incluso el miedo de ciertas mujeres a desplazarse en metro por su inseguridad al tener dificultades para leer o por sentirse extrañas entre una mayoría no gitana.

Una de las iniciativas más llamativas de Drom Kotar Mestipen son los Encuentros de Estudiantes Gitanas. Se han celebrado ya cuatro, en l´Hospitalet de Llobregat, en el instituto Besòs de Barcelona, en Terrassa y en Girona. En cada uno han participado cerca de 300 mujeres, desde abuelas que explican su presencia en cursos de inserción laboral hasta niñas que acaban primaria. Que se puede estudiar sin perder la cultura gitana es una de las reivindicaciones más llamativas de esas jornadas. De ellas se trasluce una crítica al sistema educativo. "La escuela -dijo una participante en el último encuentro- no tiene en cuenta la cultura gitana y, en cambio, vienen los marroquíes y se hace un esfuerzo considerable para entenderlos, incluso para hablar su lengua". Dicen que no se reconoce la cultura gitana y que deberían tener clases de re-fuerzo "porque no partimos de lo mismo". Pero la gran asignatura pendiente es la escasa presencia en el bachillerato, la FP y la universidad. También hay una mínima participación en casals y colonias.

Una línea de trabajo de esa asociación son los cursos de formación laboral. Ahora se desarrolla uno para monitores de tiempo libre de comedor. Otro proyecto, Gitanos abriendo camino,con un gran éxito, fue un curso en la escuela Llongueras de peluquería. Y ya se preparan otros para cajeras y dependientas. Lo importante de las prácticas que se hacen, explica una experta, es que permite acabar con la "cultura invisible". Y se explica: "Es la actitud que adopta la chica que oye a una clienta decir: ´A ver si me arreglas estos pelos, que parezco una gitana´. Estamos en tiempos de cambios, de nuevas formas de organización del trabajo, y es una oportunidad única para las gitanas".


los rom de Rumanía
I. Ramos Rioja, LV, 7-XI-2004.

Un alto cargo gitano rumano ayuda a la comunidad a buscar interlocutores con la Administración.

De los 25.000 rumanos que están empadronados en Catalunya, la mayoría de los cuales no tiene permiso de trabajo ni de residencia, se calcula que unos dos mil son gitanos. La situación de esos ciudadanos de cultura rom es inestable por la falta de puestos de trabajo y la marginación que sufren, pero además hay un reducido grupo que está en contacto con la delincuencia.

Ilie Dinca, secretario de Estado para las Relaciones con las Minorías, que estuvo recientemente en Barcelona para conocer de cerca los problemas de los inmigrantes rumanos, ha asegurado que su Gobierno "no quiere que se generalice a toda la comunidad lo que es el comportamiento de una parte; sólo un grupo reducido de personas tiene contacto con la delincuencia. El Gobierno de Rumanía no está de acuerdo con lo que hacen aquí. Tiene que caer todo el peso de la ley sobre los que delinquen, pero que su mala imagen no manche a toda la comunidad".

Dinca visitó los barrios de Barcelona y de Badalona donde se concentra la mayor parte de los gitanos de origen rumano que han llegado en los últimos años a Catalunya. En Badalona siguió de cerca el conflicto por la falta de un espacio religioso. Al atardecer, entre las seis y las ocho de la tarde, fue a ver cómo unas doscientas personas celebraban su servicio religioso en un parque. "La gente los miraba mal y tenía miedo de ellos. Algunos evangélicos no han querido compartir templo con ellos". También pudo observar su desconocimiento de los servicios sociales existentes y sus quejas sobre las tasas y el coste del comedor en los colegios.

El alto representante del Gobierno de Rumanía explicó el programa "el croissant con leche", aplicado en las escuelas de su país. "Se pidió al Gobierno el derecho a tener el desayuno gratuito dentro de la escuela obligatoria. Aun así, muchos niños rom no van a la escuela por vergüenza, porque, como son pobres, van mal vestidos".

El Gobierno rumano ha desarrollado una estrategia de mejora del pueblo gitano, que incluye acciones afirmativas como reservarles plazas en el curso preuniversitario y en la universidad, El punto principal del proyecto es implicar a los representantes de la comunidad rom para que haya oficios y empleos para la etnia gitana en los ayuntamientos. En Rumanía, hay 42 expertos gitanos destinados en las diputaciones regionales y 160 técnicos gitanos en los ayuntamientos. Y además hay unos doscientos mediadores sanitarios en todo el país, unos 70 mediadores escolares y 42 inspectores en el Ministerio de Educación. Pronto habrá mediadores sociocomunitarios. El fin último es que esos gitanos puedan desarrollar su actividad en Rumanía y no necesiten emigrar. "Que vengan aquí como visitantes, no como inmigrantes", dice Dinca. Sin embargo, desde 1990 muchos han tenido que dejar el trabajo y están en paro.

La desintegración del sistema comunista y la liberalización económica han castigado en primer lugar a los gitanos que por su menor formación han sufrido el cierre de las empresas y la reducción de los servicios sociales. Muchos no han conseguido reinsertarse laboralmente, debido a que los oficios tradicionales que conocen ya no están en boga. Están intentando una reconversión laboral. Hacen programas con grupos locales, para poner en marcha proyectos generadores de beneficios a través de cooperativas mixtas y ayuntamientos. Para uno de los oficios tradicionales, hacer ladrillos, se les facilita la inversión primaria para la compra de la maquinaria y dan trabajo a grupos de diez personas, convertidos en asociación con personalidad jurídica. Los beneficios se reinvierten en la asociación y, con otras inversiones, hacen que el número de trabajadores crezca. Algunos invierten en la construcción de viviendas.

La falta de representación parlamentaria y política de los gitanos ha reducido aun más su inf luencia y ha permitido la aparición de actitudes antigitanas entre partidos populistas y algunos sectores de ciudadanos. En la ex Yugoslavia y en Eslovaquia se han registrado casos de clara discriminación, y las autoridades y la policía han actuado duramente contra esta minoría.

El motivo del viaje de Dinca a Barcelona ha sido el de "organizar a la comunidad gitana aquí, buscar un interlocutor entre sus miembros para que transmita los problemas a las autoridades. Y que esos interlocutores transmitan los acuerdos a la comunidad". También se lamenta de la falta de conocimiento de su cultura de origen por parte de las autoridades catalanas.

El Gobierno de Rumanía está dispuesto a elaborar programas conjuntos con el Gobierno español para mostrar los aspectos positivos de ese colectivo, como la música, la cocina, la artesanía y los oficios tradicionales comol a forja. Los rom lanzan incluso un puente a los gitanos catalanes al ofrecerles clases de lengua romaní, que aquí es prácticamente desconocida.