Espaņa, segunda residencia de Europa

España, segunda residencia de Europa
Rosa M. Bosch, lavanguardia, 25-VI-06.

Miles de personas conectan cada mañana en la Costa del Sol con alguna de la veintena de emisoras que emiten en inglés, alemán, danés, sueco... Además de los turistas que pasan sus vacaciones en su segunda residencia de Andalucía, un total de 141.821 extranjeros comunitarios están empadronados en alguna localidad de esta comunidad autónoma. Éste es el caso de la danesa Pia Braun, quien hace 20 años hizo las maletas y se instaló en Málaga - donde ocupa la gerencia de una radio escandinava- o de los 64.066 británicos que se han mudado a tierras andaluzas desde sus lluviosas ciudades. Aunque España ha perdido atractivo, todavía es el país preferido por británicos y alemanes para comprar una segunda residencia o iniciar una nueva vida. La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) estima que este año se venderán a ciudadanos extranjeros unas 80.000 viviendas, cifra similar a la del 2005, aunque inferior a la del 2004.

El europeo es uno de los mercados que están alentando la construcción en la costa: actualmente se calcula que alrededor de 1,8 millones de viviendas están en manos de propietarios extranjeros, según Asprima. Pero los turistas - el año pasado llegaron a España 55,6 millones, la mayoría europeos- están cada vez más concienciados sobre las cuestiones medioambientales y ya empiezan a considerar "muy negativa" la saturación urbanística, según una encuesta de Turespaña realizada en Alemania, Francia e Italia.

La reciente presentación del informe del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) ha vuelto a abrir el debate sobre la feroz urbanización en el Mediterráneo, cuya consecuencia más visible es la transformación del paisaje, en especial la primera línea del litoral. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, considera que ya es hora de echar el freno.

Pero las advertencias lanzadas desde el OSE topan con dinámicas difíciles de frenar. La construcción se ha convertido en una de las principales e irrenunciables fuentes de ingresos de los municipios turísticos - cuya financiación todavía está por resolver-, y en uno de los sectores que más han dinamizado la economía en los últimos años. Por el contrario, la urbanización del litoral pone en peligro la sostenibilidad y los recursos del territorio. Si a ello se suman los despropósitos y la corrupción en municipios como Marbella, los contras superan de lejos a los pros.

A la demanda de los británicos, alemanes o nórdicos se suma la de los españoles que compran una segunda residencia en la playa para ocuparla unas pocas semanas al año, o simplemente para invertir. No en vano, de los 23 millones de viviendas que hay en España, un 9% (un total de 2,1 millones) están vacías.

A pesar de la saturación y del alza de los precios, España sigue siendo la segunda residencia de Europa, aunque los extranjeros ya se han empezado a fijar en otros destinos como Croacia, Grecia, Chipre, Portugal, Turquía, Marruecos... Con sol y playas pero no tan caros. "El extranjero se gasta entre 200.000 y 220.000 euros de media en una casa en España", apunta Yolanda Fernández, directora de estudios de Asprima. Un estudio elaborado por el IESE y Barclays indica que el 65,7% de los británicos elige España para adquirir una segunda residencia y que Murcia y Almería se perfilan como las zonas preferidas para comprar un vivienda vacacional debido a los altos precios de la Costa del Sol y la masificación de la Costa Blanca.

El de Mijas es el ejemplo de municipio que ha crecido al ritmo de la llegada de nuevos residentes europeos. "Llegué aquí como turista con mis padres y luego ya nos quedamos", explica la danesa Ana Skou, directora del departamento de Extranjeros del Ayuntamiento de Mijas, creado para ayudar a los europeos comunitarios que se trasladan al municipio en todos los trámites que deben realizar: la búsqueda de escuelas, la compra de vivienda... Cada año atienden 15.000 consultas: las 116 nacionalidades que conviven en Mijas representan un 39% de una población total de 62.921 habitantes. Al igual que en otras tantas localidades del litoral, en Mijas el británico es el primer colectivo comunitario, con 10.558 personas.

También en Andalucía, pero en el paraíso surfero de Tarifa, la demanda de viviendas por parte de extranjeros se mantiene al alza. The Sunday Times se hacía eco el pasado domingo de este fenómeno y apuntaba que el Ayuntamiento está elaborando el nuevo plan urbanístico para poner en el mercado más suelo y atender así las peticiones de promotores y futuros vecinos. Los suplementos dominicales británicos están trufados de anuncios que ofrecen propiedades en España y las agencias inmobiliarias on line proliferan a un ritmo vertiginoso: escribiendo las palabras properties y Spain en un buscador de internet aparecían este jueves 31.500.000 referencias. Estas webs, como thinkspain. com, además de ofrecer centenares de casas, agrupadas por zonas, precios y tipos (incluso cuevas), tienen apartados dedicados a "cómo encontrar un trabajo en España" y a clubs sociales para que los británicos se diviertan juntos. Así, thinkspain ayuda a buscar vivienda y trabajo al vecino de Leeds o Glasgow que quiere establecerse en España. Empleos de recepcionista, agente inmobiliario, abogado, diseñador o incluso de bibliotecario se ofertaban esta semana en su web.

Y para completar el paquete casa-trabajo-ocio, la citada web enumera los clubs y asociaciones abiertos en España por británicos: como el Gardeners Circle en Moraira, para los aficionados a la jardinería; la Novel Writing de Dénia, para los que quieran aprender a escribir; la Podenco Aid Foundation de Benissa, para los defensores de los derechos de los animales, o el Stage Door Performing Arts de Benidorm, para los actores aficionados. "Muy pocos se integran; los adultos no aprenden castellano y la mayoría vive en urbanizaciones donde sólo residen británicos o alemanes", indica Ana Skou. El reto de aprender una nueva lengua no seduce a la mayoría de los jubilados - el colectivo que conforma el grueso de los nuevos residentes- ni a los europeos que pasan unas semanas al año en España. Pero sí a un tipo de nuevos vecinos, familias jóvenes que abandonan sus países en busca de más calidad de vida en el Mediterráneo, que abominan de los guetos y que prefieren relacionarse con los locales que con sus compatriotas.

Una de las claves del desarrollo del turismo residencial es el boom de las aerolíneas de bajo coste, con Ryanair y EasyJet a la cabeza, que enlazan buena parte de Europa con las principales localidades turísticas de España.