La sociedad se escandaliza con las cifras de embarazos adolescentes y abortos, que aumentan, pero no adopta políticas que reducirían estos problemas. Es la opinión del ginecólogo Santiago Barambio, de la Associació de Planificació Familiar de Catalunya y Balears, y es el mensaje que quiere transmitir el congreso de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE) que hoy empieza en Barcelona. Los médicos y demás expertos en salud sexual y reproductiva plantean la necesidad de medidas, desde que la sanidad pública subvencione los anticonceptivos hasta que haya mayor educación sexual.
Educación pendiente. Los expertos en planificación familiar sostienen que los adultos y los adolescentes tienen hoy acceso a mucha información, pero no hay realmente formación o educación sexual. Y culpan en buena medida a que cuando se plantea esta asignatura, desde la Iglesia católica o los padres, se echa el freno "con la creencia errónea de que si no se enseña sexualidad los jóvenes no la practicarán", señalaron Barambio e Isabel Iserte, vicepresidenta de la FPFE. Maria Ferrero, presidenta de la asociación catalana, subrayó que cada día pierde más espacio esta educación sexual y criticó la falta de sensibilidad política. Barambio señaló que en Holanda, por ejemplo, el aborto es más accesible pero hay menos que en España porque se enseña educación sexual. "A una niña de 13, 14 o 15 años, como casos de embarazos recientes, no le recetas anticonceptivos, debe tener una educación sexual que la prepare", indicaron.
Anticonceptivos subvencionados. La FPFE defiende que los anticonceptivos orales o el dispositivo intrauterino (DIU) sean costeados al menos en parte por la sanidad pública. Especialmente a las adolescentes. Iserte recordó la iniciativa de la Generalitat de años atrás de rebajar el precio de los preservativos y que se expidieran en máquinas instaladas en institutos y espacios juveniles. No prosperó.
Píldora poscoital. Se debe hacer pedagogía con la píldora del día después, afirmó Barambio: no es abortiva ni es un anticonceptivo de uso regular, sino de urgencia, para recurrir cuando fallan otros métodos. Cuando se da (gratis en Catalunya), hay que aprovechar para dar a la mujer una orientación sobre anticonceptivos, lo que no siempre se hace, señaló Ferrero, Los expertos en planificación familiar defienden además el acceso sin receta a esta píldora, algo que planteó Salut pero no se concreta.
Aborto en la sanidad pública. En la mayoría de las autonomías, Catalunya entre ellas, el 97% de los abortos se practica en la sanidad privada. La FPFE señala que debe costearlos la pública. Iserte recordó que la consellera Marina Geli prometió que la sanidad pública pagaría más abortos y no ha sido así. Expresó "el desengaño porque los gobiernos de izquierdas no han avanzado en estas políticas".
Aborto libre. "Lo primero es una mejor educación sexual, después una política de acceso a los anticonceptivos, y además, la interrupción del embarazo debe ser libre", dijo Barambio. Abogó por que, como en otros países, en la interrupción hasta cierto plazo de la gestación (suelen ser 12 semanas) la mujer no deba acogerse a supuestos legales como ahora en España.
"Nadie queremos el aborto, pero existe y hay que procurar que sea con las máximas garantías", agregó Iserte. Barambio señaló que el aumento de la inmigración ha comportado más abortos, en parte porque hay mujeres educadas en países donde es más accesible (o se cree menos dañino para la salud) el aborto que la anticoncepción. Pero en España no debe ser así, dijo. Ferrero apuntó que las inmigrantes no saben dónde buscar orientación. En el congreso se repasará el cumplimiento de los derechos sexuales de las mujeres.
M. Ricart, lavanguardia, 14-XI-07.