´Balanzas, felicidad y secesión´, Jordi Pons i Novell

En un trabajo publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el año 2003 (The art of making everybody happy: How to prevent a secession)se señala que los sistemas redistributivos entre los distintos territorios de un Estado deben cumplir dos objetivos para evitar las tentaciones secesionistas de algunas de las regiones integrantes: las regiones más pobres deben recibir recursos de las regiones más ricas y las regiones más ricas deben contribuir al desarrollo de las regiones más pobres, aunque sus aportaciones para conseguir reequilibrar la distribución territorial de la renta no deben ser consideradas excesivas por sus habitantes.

Las balanzas fiscales presentadas ayer por el Ministerio de Economía utilizando el método del flujo monetario (¿era necesario que el Gobierno del Estado presentara seis balanzas diferentes?) probablemente alentarán las ansias secesionistas de una parte de los catalanes, puesto que el déficit fiscal el año 2005 era del 8,7% del PIB (hace una semana la Conselleria d´Economia lo situó en el 9,8% del PIB), lo que equivale a 2.116 euros por habitante.

Aunque incluso podría ir peor, puesto que el déficit fiscal de las islas Baleares se sitúa en un 14,2% del PIB. Estas dos regiones, junto a la Comunidad Valenciana, son las que más aportan a la solidaridad territorial.

Extraña solidaridad, puesto que al considerar la renta por habitante en poder de compra después del proceso distributivo efectuado por el Estado, Catalunya se sitúa en la novena posición del ranking, Baleares en la décima y la Comunidad Valenciana en la decimosexta posición, superadas, por ejemplo, por Melilla y la comunidad de Castilla y León.

16-VII-08, Jordi Pons i Novell, lavanguardia