golpistas después del 23-F: muchos privilegios y ningún arrepentimiento

 Nicolas Tomás
Madrid. Lunes, 22 de febrero de 2021. elnacional.cat

Ahora hace cuarenta años, por el motivo que fuera, el golpe de estado del 23-F fracasó. Un año más tarde, empezó en Madrid el juicio oral, en el Consejo Supremo de Justicia Militar, donde fueron procesadas hasta 33 personas. La sentencia llegó un año más tarde, en 1993: 30 de los procesados fueron condenados; sólo tres fueron absueltos. Pero tan sólo tres de los condenados recibieron penas superiores a la que recibió el vicepresidente Oriol Junqueras por la organización del referéndum del 1-O, a quién también acusaron inicialmente de rebelión. Son el teniente coronel Antonio Tejero, el general Alfonso Armada y el teniente general Jaime Milans del Bosch. ¿Qué se hizo de los cabecillas de la operación golpista? Ninguno de ellos cumplió los años de prisión que les cayeron en la sentencia. Y ninguno de ellos, tampoco, mostró nunca ningún tipo de arrepentimiento.
Antonio Tejero, candidato

El teniente coronel Antonio Tejero fue quien lideró la entrada de Guardias Civiles armados al Congreso de los Diputados. Y reincidente: dos años antes ya había sido condenado a siete meses de prisión por el intento de golpe de Estado de la Operación Galaxia. Esta vez le cayeron treinta años por rebelión militar consumada, con agravante de reincidencia, inhabilitación durante el tiempo que durara la condena y fue expulsado de la Guardia Civil. No cumplió los treinta años de prisión. En septiembre de 1983 ya salió con el tercer grado penitenciario y en diciembre de 1996 ya le dieron la libertad condicional. De hecho, fue el último de los condenados que salió de la cárcel.

Durante su estancia en prisión, Tejero incluso fundó un partido político, Solidaridad Española, que concurrió a las elecciones generales de 1982, que ganó al socialista Felipe González. Inicialmente la Junta Electoral Central paró la candidatura, pero los tribunales de justicia revocaron la decisión. Bajo el lema provocador '¡Entra con Tejero al Parlamento'!, y con mensajes grabados desde su celda, el efímero partido ultra sólo consiguió 28.451 votos, el 0,14% de los sufragios en el conjunto del Estado. Según reveló La Sexta, en prisión también tenía permiso para recibir más visitas de las regladas, una barra libre de marisco y un trato de VIP.

Todavía vive, desde que salió de la prisión se mueve entre Madrid y su apartamento de Torre del Mar, en Málaga. Ha ido haciendo sus apariciones públicas, contadas pero sonadas. En 2006, en una carta al director del diario Melilla Hoy contra la aprobación del Estatut catalán. En 2012, con una denuncia contra el entonces president de la Generalitat Artur Mas por "sedición". El 23 de febrero del 2014, en un cuartel de la Guardia Civil donde hicieron una paella para celebrar el aniversario del intento de golpe de Estado. Una de sus últimas imágenes públicas es de 2019, en el cementerio de Mingorrubio, donde participó en la inhumación del dictador Francisco Franco, junto al círculo familiar. Su hijo, también de nombre Antonio Tejero y sacerdote de profesión, ofició la misa.

alfonso armada indulto - EFE

FOTO: El exgeneral Alfonso Armada después de ser indultado por el gobierno de Felipe González (EFE)
Alfonso Armada, indultado

Antiguo combatiente de la División Azul, el general Alfonso Armada fue el hombre de confianza del rey Juan Carlos hasta el 23-F, cuando se descubrió que estaba detrás del golpe de estado. De hecho, llegó a ser primer jefe de la Casa del Príncipe y después, al morir el dictador, secretario general de la Casa del Rey. Insistió hasta conseguir que la Zarzuela lo autorizara aquella noche a proponerse como presidente de un gobierno de concentración nacional delante del Congreso de los Diputados, un plan frustrado por la negativa del mismo Tejero. Fue condenado a treinta años de prisión por el delito de rebelión militar consumada, además de la pérdida del puesto de trabajo.

Pero estuvo pocos años entre rejas. Después de cinco peticiones de indulto fallidas, finalmente el gobierno socialista de Felipe González le concedió el indulto total el 24 de diciembre de 1988, justo para que pudiera pasar la Navidad en casa y no en prisión. El indulto contó con el informe favorable del Tribunal Supremo. Los magistrados de la sala de lo militar pedían ser "benignos" porque se había reinsertado: "A lo largo del tiempo que hace que cumple la pena de reclusión que se le impuso, ha demostrado, de forma reiterada, su lealtad a la Corona y al ordenamiento constitucional, lo que autoriza a tenerlo por corregido". Le habría tocado salir de la prisión en el 2007.

Un cop va sortir de la presó, va viure entre Madrid i el seu pazo a Santa Cruz de Ribadulla, a la Corunya. Va escriure unes memòries autoexculpatòries titulades Al servicio de la Corona i es va mantenir al marge dels focus mediàtics. Va morir el 2013, és a dir, 25 anys després de sortir de la presó. Per acabar-ho d’adobar, segons va informar la mateixa Casa Reial, els llavors reis Joan Carles i Sofia van enviar el condol a la família “a títol personal”, com quan Armada es va presentar al Congrés el 23-F després de passar per La Zarzuela.

FOTO: L'extinent general Jaime Milans del Bosch en sortir de la presó el 1990 (EFE)
Jaime Milans del Bosch, reincident

També antic combatent de la División Azul, Jaime Milans del Bosch era des del 1977 tinent general i comandament de la III regió militar, amb seu a València. Va ser l’únic dels capitals generals que va sumar-se, sense rumiar-s’ho, al cop d’Estat del 23-F. Després de l’entrada de Tejero al Congrés dels Diputats, va treure els tancs als carrers de la capital del País Valencià i va decretar l’estat d’excepció a tota la seva regió militar. Va ser jutjat i condemnat pel delicte de rebel·lió militar consumada, amb trenta anys de presó i expulsió de l’Exèrcit.

La presó no va ser, però, un obstacle. Fins i tot ja tenint sentència i estant entre reixes, també va participar d’un altre intent de cop d’estat, el del 27 d’octubre del 1982. A la presó de Fuencarral va reunir-se amb el coronel Luis Muñoz Gutiérrez, un dels tres conspiradors. Malgrat els trenta anys de condemna, només va estar privat de llibertat nou anys i 127 dies. El juliol del 1990 va aconseguir la llibertat condicional i no tornaria a trepitjar mai una cel·la. Va morir set anys més tard, d’un tumor cerebral.

Va intentar recuperar la seva condició de militar, però el Tribunal Suprem va ratificar l’expulsió. Mai no va penedir-se del que havia fet. El 1985, obria la portada de la revista Interviu, on concedia una entrevista. El titular: “Tornaria a actuar sense dubtar-ho”. El colpista, des de la presó, insistia que “davant les mateixes circumstàncies, tornaria a fer el mateix”. Alertava que la situació d’Espanya era, en aquell moment, fins i tot “més greu que el 1936”, quan Francisco Franco va donar el seu cop d’Estat.

Nicolas Tomás
Foto: EFE
Madrid. Lunes, 22 de febrero de 2021. elnacional.cat