Françafrique: retirada militar francesa de Mali; llegan mercenarios Wagner

Francia retirará sus soldados de Mali después de nueve años

El fin de la operación Barjan debilita la lucha antiyihadista en el Sahel

FILE PHOTO: A French soldier mans a machine gun in the door of a NH 90 Caiman military helicopter during Operation Barkhane over Ndaki, Mali, July 29, 2019. Picture taken July 29, 2019. REUTERS/Benoit Tessier/File Photo

Un soldado francés, a bordo de un helicóptero NH-90 Caiman, durante la operación Barjan

BENOIT TESSIER / Reuters

Seis meses después de la caótica retirada estadounidense de Afganistán, Francia y sus aliados se disponen a poner fin a su operación antiyihadista en Mali, iniciada hace más de nueve años. Los detalles del repliegue deben ser anunciados hoy por el presidente Emmanuel Macron, que ayer cenó en el Elíseo con varios presidentes del Sahel y responsables europeos para coordinar los próximos pasos a seguir.

La marcha de Mali es la expresión de un fracaso, de una impotencia. Pone de manifiesto las dificultades de actuar en esta zona de África, con gobiernos débiles e inestables, a merced no solo de bandas terroristas sino de grupos de traficantes. A menudo ambas actividades se confunden y solapan, bajo un trasfondo religioso y de luchas tribales.

Parte de los franceses se replegará a Níger, pero la UE aún debe consensuar la nueva estrategia en la región

Para Macron, anunciar la retirada de Mali –aunque quede compensada en parte por el reforzamiento de bases en otros países de la región, como Níger– significa un revés político importante a menos de dos meses de las elecciones. Significa otra derrota geopolítica después de la frustrada venta de submarinos a Australia, en el otoño pasado, y la exclusión francesa del pacto de defensa Aukus -entre Australia, Estados Unidos y Gran Bretaña– en el Pacífico sur.

Los dos golpes de Estado consecutivos en Mali y el deterioro de la relación entre la junta militar de Bamako y París hacen inevitable la retirada francesa. El portavoz del Gobierno, Gabriel Attal, admitió que el statu quo, “en un contexto muy degradado en Mali”, no podía mantenerse. Los golpistas se niegan a fijar un calendario de retorno del poder a los civiles y han recurrido a mercenarios rusos del grupo Wagner, otro signo de desafío y de hostilidad hacia Francia.

Además de las fuerzas francesas de la operación Barjan –unos 2.400 efectivos solo en Mali– deberán en principio hacer las maletas los centenares de tropas de elite europeas que forman parte, junto a Francia, de la fuerza Takuba, entre ellas de Chequia, Estonia, Italia y otros países.

 

Francia se implicó en Mali en enero del 2013, siendo presidente el socialista François Hollande. Fue la operación Serval (luego rebautizada Barjan), destinada a salvar Bamako de caer en manos de los yihadistas. El despliegue se extendió a Níger, Burkina Faso, Chad y Mauritania. Las tropas francesas han perdido a 53 soldados -48 de ellos en Mali-, en accidentes y emboscadas, una situación similar a la vivida por los norteamericanos en Irak y Afganistán. Los mandos franceses han admitido en varias ocasiones que era una guerra imposible de ganar, por lo extenso del territorio y las características de la lucha. Con todo, han logrado asestar algunos golpes contra líderes terroristas. Otro objetivo era evitar que la mancha yihadista llegara al golfo de Guinea.

Se cree que la mera evacuación del material de la base de Gao llevará meses. Niamey, en Níger, es la primera candidata a asumir las funciones. Macron debe aclarar, sin embargo, qué va a quedar del despliegue europeo en el Sahel, donde España participa entrenando al ejército de Mali. El presidente francés puede aprovechar para consensuar la cuestión en la cumbre UE-Unión Africana, hoy, en Bruselas.

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Emmanuel Macron ha confirmado este jueves, en una rueda de prensa en el Elíseo, la próxima retirada de Mali de las tropas francesas y de sus aliados europeos. Según el presidente francés, la continuidad de las operaciones antiyihadistas Barjan y Takuba se ha hecho imposible debido a la actitud de la junta militar en el poder en Mali, que además ha recurrido a mercenarios rusos. "La lucha contra el terrorismo no puede justificarlo todo", ha dicho Macron.

El fin de la presencia en Mali no significa que Francia y sus aliados europeos y canadienses se retiren del Sahel. Las actuales fuerzas militares se reposicionarán en otros países de la región, especialmente en Níger, a lo largo de su frontera con Mali. La misión antiyihadista se extenderá más al sur, a países del golfo de Guinea que se sienten crecientemente amenazados por las guerrillas islamistas, como Benin, Togo, Ghana y Costa de Marfil.

 

El Estado Mayor francés calcula que, tras el repliegue de Mali, contarán todavía con entre 2.500 y 3.000 efectivos en la región

Según ha explicado horas después el portavoz del Estado Mayor francés, el coronel Pascal Ianni, de los 4.600 militares desplegados ahora en el Sahel -de los cuales, 2.400 en Mali- seguirán en la región entre 2.500 y 3.000.  La retirada de los efectivos de Mali y del ingente material acumulado debe llevar seis meses, un calendario que los expertos consideran muy ajustado.

El jefe del Estado Mayor francés, el general Thierry Burkhard, debe hablar "en las próximas horas" con su homólogo maliense para coordinar la operación de repliegue. Durante esta fase, que es  delicada, Francia quiere proseguir con sus operaciones antiterroristas, para no dar una sensación de debilidad y de vacío.

El presidente francés niega que la misión haya sido un fracaso y subraya los triunfos contra los yihadistas

Durante su comparecencia, Macron rechazó tajantemente que la decisión tomada muestre el fracaso de la operación francesa en el Sahel. El presidente rindió homenaje a los 53 soldados muertos y dijo que, sin la decisión del presidente François Hollande, en enero del 2013, de enviar tropas -la operación Serval, rebautizada luego como Barjan-, los yihadistas se habrían apoderado de Mali o constituido un califato islámico en una parte de su territorio. Macron recordó las múltiples operaciones exitosas que eliminaron a líderes de Al Qaeda y del Estado Islámico en la región.

En la conferencia de prensa del Elíseo comparecieron, además de Macron, los presidentes de Senegal, Macky Hall, y de Ghana, Nana Akufo-Addo, así como el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel. Macron necesitaba presentar la retirada como parte de una estrategia conjunta, para minimizar el coste político a menos de dos meses de las elecciones presidenciales.

Las "múltiples obstrucciones" de la junta maliense han hecho imposible proseguir las operaciones Barjan y Takuba

En un comunicado de la presidencia francesa, se subrayó que la continuidad de la operación Takuba -con centenares de soldados de fuerzas especiales de varios países europeos y de Canadá- se ha hecho imposible debido a "las múltiples obstrucciones de las autoridades de transición de Mali" y a que no se dan "las condiciones políticas, operacionales y jurídicas" para proseguir con eficacia el compromiso militar. Macron tuvo palabras duras para la participación de los mercenarios rusos del grupo Wagner. El presidente subrayó que operan sin ningún marco jurídico y que han cometido ya abusos en otros países, por ejemplo en la República Centroafricana.

El presidente senegalés, que también ocupa la presidencia de turno de la Unión Africana, recordó que el combate contra el yihadismo no puede ser responsabilidad solo del continente africano y que Europa necesita seguir implicada. La ampliación de la misión a los países del golfo de Guinea se hace necesaria porque estos estados, más estables y ricos que los del Sahel, pueden correr un peligro inminente. Su desestabilización tendría consecuencias muy graves, también para Europa, en términos de flujos migratorios aún más fuertes.