la provincia es la viga maestra del edificio político español

La provincia fue la base operativa de la transición. Adolfo Suárez organizó UCD con el decisivo apoyo de los gobiernos civiles y las diputaciones provinciales. La ley electoral que reguló las primeras elecciones democráticas fue un traje a medida de UCD, con una muy calculada prima de diputados para las provincias menos pobladas, de claro sesgo conservador. Con esa ley electoral y con el intenso apoyo de la televisión pública era prácticamente imposible que Suárez perdiese el 15 de junio de 1977. Esa ley electoral sigue vigente y es muy difícil de modificar en lo sustantivo, puesto que la elección de los diputados por circunscripción provincial está blindada por la Constitución (artículo 68.2). 

La provincia es la viga maestra del edificio político español. Lo es también en el País Vasco, en Navarra y en Catalunya. Las diputaciones forales son la base del autogobierno vasco y navarro. Y la ley electoral de Suárez es el reglamento que ha ayudado al nacionalismo catalán a mantenerse como fuerza hegemónica en las elecciones catalanas, gracias a la prima de representación que tienen las provincias de Girona y Lleida.

16-II-22, E. Juliana, lavanguardia

*punto substantivo*: artículo 68.2 de la Constitución española:
La circunscripción electoral es la provincia. Las poblaciones de Ceuta y Melilla estarán representadas cada una de ellas por un Diputado. La ley distribuirá el número total de Diputados, asignando una representación mínima inicial a cada circunscripción y distribuyendo los demás en proporción a la población.