recortes: "una sobredosis de dolor"... ¿contraproducente?
Las percepciones varían, pero emerge una coincidencia. La austeridad elevada a la máxima potencia, como parece ser el caso que se impone en España, no consigue la unanimidad como medida salvadora. Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, dijo el jueves en Washington que España ha hecho, hace y deberá seguir haciendo grandes esfuerzos. Lagarde matizó que esta política la ha de desarrollar en coordinación con la Unión Europea y a un ritmo que evite “estrangular” el crecimiento.
Ayer, The New York Times dedicó un editorial a España, titulado “una sobredosis de dolor” (An overdose of pain), en el que recogía esa misma idea, al considerar que es “la última víctima de la equivocada cura de austeridad de la UE”. El prestigioso rotativo no se limita a enunciar la causa, sino que cita al presunto culpable directo del desastre en ciernes. Tiene nombre y apellido: Angela Merkel, la canciller alemana. En el artículo hay otra cita concreta, la del presidente Mariano Rajoy, como cómplice. España ha sufrido una sacudida por esta crisis, se recuerda, con un índice de paro de casi el 25%, que se acerca al 50% en la franja entre los 16 y los 24 años. “Pero todavía se han alcanzado mayores niveles de miseria bajo el presupuesto de austeridad que el presidente Rajoy presentó en marzo”.
Según esta cabecera, y por esta senda, “España puede ser la próxima economía europea en caer por la mala gestión de la crisis de la eurozona”. Así lo indica en su párrafo de arranque. Es lo que ocurrirá salvo que “Angela Merkel y sus aliados políticos dentro y fuera de Alemania reconozcan que ningún país puede pagar sus deudas asfixiando el crecimiento económico”.
Aconseja que deje este camino, que tome la ruta de un menor recorte y un incremento del apoyo al crecimiento. La austeridad, “la cura única prescrita” por la canciller, “no está funcionando en ningún lugar”. Después de semanas de calma engañosa y a pesar de las inyecciones de liquidez del Banco Central Europeo, los países del euro han vuelto a la recesión, el paro está subiendo y las previsiones de déficit empeoran. “Los mercados de deuda están nerviosos por España e Italia”.
En esta apreciación también converge The Economist. En su número de principios de abril, esta revista pronosticó que “España se enfrenta a un año terrible”. En ese análisis se mantenía que el aumento de la prima de riesgo ha provocado que España “vuelva a ser el mayor dolor de cabeza de la eurozona”. De nuevo, “en primera línea de la crisis del euro”.
El editorial de la cabecera neoyorquina, donde en las últimas semanas ha habido una reiteración de informaciones poco alentadoras para España –disturbios en Barcelona, crisis económica, turismo de burdel–, incide en ese panorama desalentador. “Las malas medidas de Rajoy marcan unos objetivos probablemente inalcanzables” en la reducción del déficit, del 5,3% para el 2012 y del 3% para el 2013. Lo son incluso si cumple de forma rigurosa su “duro presupuesto”, ya que las previsiones más optimistas indican que la economía española se contraerá casi un 2% a lo largo del año.
“Cuanto más se contraiga el PIB de España –insiste–, más caerán los ingresos y se requerirán mayores recortes presupuestarios. Se trata de un ciclo destructivo siempre a la baja”.
El daño será menor, sostiene, si se aplica una mayor flexibilidad, más inversiones y “una obsesión menor en la aritmética del déficit”.
14-IV-12, F. Peirón, lavanguardia
