privatizar beneficios y socializar pérdidas, consolidada fórmula "para salir de la crisis"
España se aleja de las metas asumidas al protocolo de Kyoto contra el cambio climático. Y lo pagará caro. Las emisiones de gases invernadero aumentaron un 0,1% el año pasado, a pesar de la crisis. Sólo podía aumentar estas emisiones un 15% (considerando la media del quinquenio 2008-2012 respecto al 1990), pero ya han crecido un 25% aproximadamente según se supo ayer.Lo más relevante ha sido que las industrias sujetas al sistema europeo de comercio de emisiones (térmicas, cementeras, siderurgia...) aumentaron los gases un 9,2%. Y dentro de éstas destaca el repunte del CO2 en el sector eléctrico: aumenta un 24%, a pesar de la caída de la demanda eléctrica (1,2%). La razón es que crece un 88% el uso del carbón, sobre todo importado, según explicó Llorenç
Serrano, responsable de medio ambiente de CC.OO.
Serrano atribuyó también el aumento de emisiones a la insuficiente mejora de la intensidad energética, cosa que juzgó “preocupante”, puesto que contrasta con la eficiencia más importante en la UE. El sindicato reclamó medidas de ahorro energético (en edificios, transporte, fiscalidad ambiental...) y denunció los impactos que tendrá la eliminación de los incentivos (primas) al desarrollo de energías renovables.
El Gobierno español estima que para cumplir el exceso de CO2 tendrá que comprar en los mercados derechos de emisión de CO2 por valor de entre 1.170 y 1.620 millones de euros (ya ha asumido pagos por valor de 770 millones). La gran paradoja es que, mientras el Gobierno español tiene que hacer este gran desembolso, el reparto interno de derechos de emisión de CO2 ha comportado otra cara paradoja. Debido a la bajada de producción por la crisis, muchas industrias pesadas han podido vender sus derechos y hacer muchos beneficios con unos derechos que obtuvieron de balde.
19-V-12, A. Cerrillo, lavanguardia
