alta calificación económica de la ciudad de Barcelona, a pesar de su dependencia estatal

La agencia de calificación Standard & Poor’s ha dado un excelente a la gestión económica del Ayuntamiento de Barcelona, y le mantiene su calificación intrínseca en “aa”. Esta es la calificación calculada sin tener en cuenta la clasificación (ràting) de la deuda soberana de España.

El informe de la agencia internacional se ha recibido en el Ayuntamiento barcelonés con una lógica satisfacción. La tenienta de alcalde de Economía, Sònia Recasens, afirmó ayer que el informe genera credibilidad y confianza, demuestra la solvencia financiera a pesar del entorno de crisis y permite continuar manteniendo el buen crédito ante el sistema bancario y los inversores extranjeros. Standard & Poor’s mantiene para Barcelona una calificación de la deuda a largo plazo mucho peor (“BBB+”, el equivalente a un aprobado), atendida su dependencia de la Administración central, de la cual proviene más del 40% de los ingresos del Ayuntamiento. Pero la agencia evalúa también la solvencia “intrínseca” del Ayuntamiento, sin el “arrastre” de la situación económica otras administraciones, y sitúa la nota barcelonesa en “aa”.

El informe se remonta hasta el año 2008 y menciona de manera expresa el cambio de gobierno municipal de hace un año. Concluye que se ha mantenido la “fuerte gestión económica y financiera de la ciudad y su compromiso con la estabilidad presupuestaria”. También se refiere al compromiso del gobierno municipal con el rigor presupuestario y la “clara separación entre decisiones políticas y la gestión pública”. El informe añade una consideración de futuro, puesto que prevé que si se mantiene la orientación actual Barcelona puede mantener su fuerte posición, con una economía saneada y buena liquidez.

La regidora Recasens mostraba ayer satisfacción por el informe, que avala la política económica del gobierno Trias. CiU heredó una buena situación financiera del gobierno socialista, pero introdujo algunos cambios, como la adopción del sistema europeo de cuentas, además de comprometerse con el objetivo del déficit cero para este año.

Sònia Recasens considera que el informe de la agencia de calificación permite dar un mensaje de confianza en Barcelona (“pocas administraciones pueden tener esta calificación”) como motor económico y punta de lanza para salir de la crisis. Es un mensaje de confianza a otras administraciones y al mercado, que se añade a medidas ya aplicadas, como el pago generalizado en treinta días a los proveedores del Ayuntamiento.

La tenienta de alcalde de Economía resaltó, por otro lado, que la asociación de la “marca Barcelona” a la solvencia permite “diferenciarnos y reclamar un trato diferente” por parte de la Administración central en su política de austeridad y recortes a las corporaciones locales.

28-VII-12, red, lavanguardia