la donación de médula ósea, legítimo orgullo civil español
La palabra solidaridad adquiere su verdadera dimensión cuando se habla de donaciones de órganos y tejidos. Ejemplos hay muchos y siempre sorprendentes. Pero quizás los más admirables son los protagonizados por personas que sin conocer a los enfermo ni estar unidos por nada a ellos deciden regalarles una parte de su cuerpo para prolongarles la vida. Y esta solidaridad, pese a los augurios de algunos, no se ha visto mermada por la crisis. Al contrario. La Fundació Josep Carreras informaba ayer de que ha doblado el número de donantes de médula ósea en los siete primeros meses del año frente al mismo periodo del ejercicio anterior; han alcanzado ya los 100.000 donantes voluntarios inscritos. Y todo ello sin hacer llamamientos masivos de donaciones de médula, que, sin embargo, sí se hacen para otros órganos. El próximo objetivo de la fundació y de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) es alcanzar los 200.000 donantes en un plazo de cuatro años.Los trasplantes de células madre sanguíneas alcanzaron en España el pasado año máximos históricos, con un total de 2.672. De ellos, 476 proceden de donante no familiar (324 procedentes de donantes de médula ósea y sangre periférica y 152 procedentes de unidades de sangre de cordón umbilical). El resto son trasplantes en los que las células madre sanguíneas proceden del mismo paciente (trasplante autólogo) o de un familiar (alogénico emparentado). Entre el 2005 y el 2011, este tipo de intervenciones se ha incrementado en España un 39,9%. Precisamente, los que más han crecido han sido los trasplantes de donante no familiar (alogénico no emparentado), que se han multiplicado por tres en los últimos siete años. El Redmo trabaja con 29 hospitales públicos que trasplantan médula ósea de donante no emparentado.
Más del doble de donantes de médula ósea en los primeros siete meses del año (6.798) respecto a los del mismo periodo del año anterior (3.015). Esto ha supuesto un nuevo récord: que el número de personas inscritas en el Redmo (registro de donantes que gestiona la Fundació Josep Carreras contra la leucemia) alcance los 100.000. Son sólo datos, pero detrás de ellos hay mucha vida, señala la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), y, además, confirman que se puede conseguir el dato de 200.000 donantes en cuatro años, el próximo objetivo de la ONT y de la Fundació Carreras.
Estas cifras, además, revelan que el modus operandi español de captación de donantes es el correcto, algo que en estos momentos es importante para sus responsables tras lo ocurrido el año pasado. Entonces, una empresa alemana que cuenta con el mayor registro de donantes de Europa quiso introducirse en España pese a no contar con la autorización pertinente. Esta entidad, DKMS, realizó llamamientos masivos a la población para conseguir donantes, algo en lo que no están de acuerdo las autoridades españoles en lo que se refiere a la donación de médula.
¿Por qué? “El donante de médula requiere una serie de condiciones diferentes del resto. Lo primero, debe estar muy sano, no tener ningún tipo de enfermedad congénita y ser lo más joven posible, porque lo más probable es que la donación (si es que se produce) se realice años después. Además, esa persona debe ser consciente de que puede ocurrir que un día, diez años después de que se hiciera donante, reciba una llamada urgente pidiendo sus células para un paciente de Australia y tenga que ir corriendo a un hospital y someterse a una intervención que, como todas, tiene sus riesgos”, explica Rafael Matesanz, responsable de la ONT.
Estas circunstancias obligan a captar donantes de una manera muy selectiva y explican el rechazo de la comunidad científica a las llamadas populares que en ocasiones se producen ante la petición pública de una persona que precisa encontrar un donante. En esos casos, mucha gente, movida por la solidaridad, se apunta y se incorpora al registro de la Fundació Carreras. “Es muy duro encontrar un donante compatible para un paciente que lleva semanas o meses esperando una médula que le salve la vida y que, cuando lo encuentra, el donante no quiera donar”, insiste Matesanz.
Los donantes de médula ósea son fundamentales para muchas personas que padecen leucemia u otras hemopatías malignas, ya que sólo 1 de cada 4 enfermos de leucemia en espera de un trasplante de células madre sanguíneas (médula ósea o sangre de cordón umbilical) dispone de un donante familiar compatible. En el resto de los casos, la red trasplantadora española, a través del
Redmo, busca un donante no familiar compatible, bien a través de donantes de médula o mediante las unidades de sangre de cordón umbilical almacenadas en los bancos públicos.
España encabeza el ranking europeo en cuanto al número de unidades de sangre de cordón umbilical almacenadas, con más de 55.000, y ocupa el octavo lugar en número de donantes voluntarios de médula ósea, con 100.000. Estas cifras permiten que en más del 80% de los adultos y en el 95% de los niños se encuentre un donante no familiar en España.
En caso de no encontrarse un donante compatible en España, el Redmo busca por todo el mundo a través del Registro Mundial, que aglutina a más de 19.700.000 donantes de médula ósea y más de 500.000 unidades de sangre de cordón umbilical.
31-VII-12, C. López, lavanguardia
