10 de septiembre: National Day gibraltareño
El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha asegurado este lunes durante la celebración de los actos del 'National Day', que la colonia "nunca será española".
Ante miles de personas que se han concentrado en la plaza de Casemates para celebrar esta festividad, el político gibraltareño ha recuperado el significado político de una celebración que, en los últimos tiempos, se había convertido en algo más lúdico.
"Estamos en nuestra casa, nuestra roca y nuestro país", ha enfatizado Picardo, quién ha subrayado que mientras que él esté al frente del gobierno "no cederemos ni arena ni aguas de las que son nuestras".
Nuevamente los discursos de los dirigentes políticos, entre los que había representación del Parlamento británico, han girado en torno al derecho de autodeterminación del pueblo gibraltareño "a decidir su futuro".
Algunas referencias al conflicto con los pescadores españoles, que este martes volverán a faenar en la zona 'caliente', y sobre todo una reivindicación patriótica muy parecida al origen de la fiesta que sirve pare recordar el referéndum de 1969.
El número dos de los socialistas llanitos, Joe Bossano, también ha tenido su cuota de protagonismo, tras varios años en la oposición, y ha acabado el día subido al escenario y levantando el puño de Picardo.
Una gran suelta de globos, junto a las proclamas de los miles de gibraltareños que han disfrutado pacíficamente de un día más político que festivo, han puesto el colofón a los actos que se han venido celebrando en los últimos días y que han vivido este lunes su esplendor.
El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, definió como un "sueño hecho realidad", la celebración del National Day en la emblemática plaza de Casemates. Durante su atención a los periodistas, Picardo no dudó en hacer alusión a las amenazas que llegan desde España en varios sentidos. "Queremos reivindicar nuestro derecho a la autodeterminación, seremos los únicos que decidamos el futuro del Peñón, sólo la gente de Gibraltar".
A su parecer, en pleno siglo XXI y en una fase de política moderna, "no se debe amenazar. España ya intentó esto con un gobierno fascista como de Franco. Por mucho que intenten decir que van a apretar a Gibraltar, esa es la política estéril que persiguió ese gobierno". Picardo lanzó un mensaje al pueblo español en tono amistoso. "Le tendemos la mano a un país vecino. Hoy hemos visto un Gibraltar rojo y blanco y libre".
Dejó claro que las aguas colindantes con el peñón "son gibraltareñas y británicas, los únicos que las vamos a proteger somos nosotros", por lo que pide que no se siga "crispando la situación" ya que su objetivo, en relación al conflicto con los pescadores es que "llevemos a cabo una pesca sostenible respetando nuestras leyes".
10-IX-12, ep, lavanguardia
