y mientras tanto, respiramos un aire tóxico (no es una metáfora)
Varapalo de Europa, aunque sin expediente, todavía. La Comisión Europea ha pedido a las administraciones catalana y española que apliquen medidas "más estrictas" para reducir la contaminación en el área de Barcelona, el Vallès y el Baix Llobregat, y cumplir así las exigencias comunitarias sobre calidad de aire. La Comisión se refiere, en concreto, a la necesidad de llevar a cabo actuaciones más decididas para reducir la polución por dióxido de nitrógeno (NO2), uno de los contaminantes originados por el tráfico de vehículos. Así lo indica en una respuesta a España dada ante la solicitud que hizo la Generalitat para poder disponer de un plazo más prolongado, hasta el 2015, para cumplir la normativa comunitaria sobre los valores límite anuales de NO2. Ahora, los límites máximos permitidos -establecidos con el fin de proteger la salud de las personas- se superan en las comarcas del área de Barcelona.Ahora, ante la situación provocada, la Generalitat recabará más información del Ayuntamiento de Barcelona sobre los planes de acción contra la contaminación, a fin de comunicarlos a Bruselas en un nuevo intento de lograr esa prórroga. El objetivo es, sobre todo, evitar un nuevo expediente de la UE por la contaminación en el área de Barcelona.
La Generalitat había solicitado el pasado mes de septiembre a la Unión Europea una prórroga en el plazo para poder alcanzar el valor límite de polución por NO2 en el área de Barcelona así como en el Vallès y el Baix Llobregat.
Los nuevos valores límite que rigen para este contaminante entraron en vigor en el año 2010, pero están siendo sobrepasados ampliamente. Ante dificultades para su cumplimiento, las autoridades europeas permiten en determinados casos una prórroga máximo hasta el 1 de enero del 2015 siempre y cuando el país invoque motivos que resultan justificados. Ahora, la polución supera ampliamente los valores máximos establecidos para proteger la salud de las personas; y las administraciones no son capaces de atajar el problema. No se puede sobrepasar una media anual de 40 microgramos por metro cúbico de NO2. Sin embargo, el año pasado se rebasaron los 60 microg/m3 en Gràcia y el Eixample, mientras que en Sabadell o Terrassa se superaron los 50 microgramos.En su respuesta a España, la Comisión argumenta que la propia notificación que enviaron las autoridades españolas (en el momento de solicitar la prórroga) admite que la media anual en la concentración de NO2 "se mantendrá por encima de los 40 microg/m3 permitidos" en el 2015 en algunas de las estaciones de medición. Concretamente, la previsión es que en esa fecha continuarían existiendo cuatro puntos especialmente negros, con valores de polución por encima del tope de los 40 microg/m3 de media anual: son las zonas del Eixample (51 microgramos), Gràcia (46), Sabadell (46) y Sants (41).
Por ello, la Comisión concluye que "sería necesario incluir medidas de reducción de la contaminación más estrictas en los planes de calidad de aire pertinentes para alcanzar el cumplimiento en el 2015" en estas zonas.
Asimismo, en su notificación (de fecha 12 de julio), la Comisión Europea recuerda a España que en el año 2001 (en el área de Barcelona) y en el 2006 (en el Vallès-Baix Llobregat) ya se observaron los primeros registros con superación de los valores límite y que estos ya desencadenaron la obligación de adoptar medidas para reducir la contaminación por NO2.
La Generalitat gobernada por el tripartito aprobó diversas medidas para combatir la contaminación en el tráfico; pero ahora, según revela la Comisión Europea, las propias autoridades españolas han admitido que "algunas de las medidas en el ámbito del transporte aplicadas antes del 2010 no arrojaron el resultado esperado, entre otras cosas porque las emisiones reales de NOx y las emisiones primarias de NO2 de los vehículos fueron mayores de lo previsto".
La notificación de la Comisión tiene lugar dentro de la valoración que están haciendo las autoridades comunitarias sobre el esfuerzo real adoptado por las administraciones españolas para cumplir la normativa sobre polución por NOx. Aunque esta norma entró en vigor en el 2010, se sabía con antelación (desde 1999) que se tendría que aplicar.
Se trata de ver si las autoridades españolas (y catalanas) convencen a la UE de que hacen todo lo posible para resolver la polución. Si los planes y medidas que se comuniquen son creíbles, la UE concederá la prórroga. Si no, España se arriesga a que se le abra un nuevo expediente sancionador. "La Comisión nos dice que la documentación que hemos presentado no es suficiente (para lograr la prórroga); lo cual es algo que ya conocíamos. Nos dicen que los datos están bien valorados, que el diagnóstico y las medidas son correctos; pero que nosotros mismos les estamos diciendo que hay cuatro estaciones de control que no cumplen. Por ello, la CE no puede conceder la prórroga. Consideran que nosotros mismos asumimos que no podemos cumplir", declara Assumpta Farran, directora general de Qualitat Ambiental de la Generalitat. "Nos dice que pongamos imaginación y medidas más restrictivas, pues esas cuatro zonas aludidas no están bien", agrega.
La preocupación crece, además, porque la normativa ni siquiera se cumpliría en el 2015 en los puntos negros (los barrios del Eixample, Gràcia y Sants, y en la ciudad de Sabadell).
La dirección general de Qualitat Ambiental ha pedido al Ayuntamiento de Barcelona que suministre información sobre los planes adicionales para combatir la contaminación. El Consistorio barcelonés no elaborará un nuevo plan, pero sí actualizará sus datos. Farran destaca, en este sentido, las actuaciones del Ayuntamiento, como la puesta en marcha del sistema octogonal de autobuses (que atravesarán la ciudad de forma horizontal y vertical) para reducir trayectos, o la renovación de la flota de autobuses (que son híbridos con motores diésel y eléctrico: 40 reconvertidos y 15 de nueva factura). La Comisión Europea deberá hacer también una valoración del cumplimiento de la normativa en Madrid, que supera también el tope de NO2. Madrid presentó su solicitud de prórroga en junio.
Además, la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Luxemburgo porque diez áreas geográficas españolas, entre ellas las de Barcelona y Madrid, sobrepasaban los niveles de polución por partículas sólidas en suspensión vigentes en los años 2005 y 2006, aunque problema ha ido remitiendo.
21-VIII-12, A. Cerrillo, lavanguardia
¿Cuáles son las principales causas de la contaminación?
En el área de Barcelona, la principal
fuente de contaminación es el
tráfico de vehículos, aunque en
el Vallès y Baix Llobregat también
hay incidencia del sector industrial.
En ambos casos, se trata
de una contaminación que genera
dióxido de nitrógeno (NO2) y
partículas sólidas en suspensión.
Asimismo, en la generación de
partículas en suspensión influye
también el polvo producido por
las obras públicas, restos mal quemados
de la combustión o incluso
residuos de las pastillas de freno
de de los coches. La falta de
lluvias agrava un problema acusado
en el clima mediterráneo.
¿Qué gases del tráfico son más sucios y preocupan más?
Preocupan especialmente óxidos
de nitrógeno y las partículas en
suspensión. La polución urbana
ha desvelado de golpe el fuerte
impacto que están teniendo los
vehículos diésel, que han ido sustituyendo
al parque de coches de
gasolina. Los coches diésel emiten
menos CO2 (y, por tanto, ayudan
a mitigar el cambio climático),
pero echan al aire más partículas
y dióxido de nitrógeno que
los coches de gasolina.
¿Por qué inciden tanto los vehículos diésel?
En los últimos años, la UE ha venido
combatiendo especialmente
la contaminación de los coches
de gasolina, con normas cada vez
más estrictas. Pero en paralelo, al
ser más barato el precio del gasóleo,
se favoreció la fabricación y
la demanda de los vehículos diésel.
Los fabricantes han desarrollado
esta tecnología, con lo que
en la práctica se han beneficiado
de normas más permisivas en
cuanto a niveles máximos de polución
permitidos. Estas están
ahora en fase de corrección.
¿En los últimos años, cómo ha evolucionado la polución?
En líneas generales, ha mejorado.
Se han reducido sobre todo
las emisiones de dióxido de azufre,
procedentes de las viejas calderas
de carbón o las malas combustiones;
o la contaminación de
plomo presente en el aire, que estaba
contenido en las gasolinas.
La tendencia marca, pues, una
mejora. Pero eso no es lo relevante.
Lo más significativo es que las
normas europeas cada vez son
más estrictas, pues hay un mejor
conocimiento científico y epidemiológico
de los impactos de la
contaminación sobre la salud (y
su incidencia sobre enfermedades
cardiovasculares y afecciones
respiratorias). Otro problema
no resuelto son las altas concentraciones
de ozono (O3) en las
capas bajas de la atmósfera, provocadas
por los compuestos orgánicos
volátiles al mezclarse con
NOx en momentos de alta radiación
solar.
¿Qué límites fija Europa?
Dióxido de nitrógeno. Los valores
máximos establecidos para
proteger la salud son una media
anual de 40 microg/m3. Sin embargo,
estos límites se sobrepasan
en Barcelona, Terrassa, Sabadell o Mollet,
entre otras muchas
localidades. En partículas sólidas
no se debe superar un límite diario
de 50 microg/m3 (no puede rebasarse
35 al año este valor). La
situación ha mejorado los dos últimos
años debido a las precipitaciones;
pero aún hay zonas con
demasiadas superaciones. La
OMSrecomienda que el valor medio
anual (40 microg/m3) se reduzca
a la mitad.
¿Qué efectos tiene la contaminación sobre la salud?
El dióxido puede provocar inflamación
en las vías respiratorias.
Además, preocupan cada vez
más las partículas ultrafinas, con
un diámetro igual o inferior a 0,1
micras, pues pueden atravesar
los alveolos pulmonares y llegar
a la sangre. “Son las que producen
enfermedades cardiovascularesocerebrovasculares”,
dice Xavier
Querol, del CSIC.
¿Qué medidas han tomado las administraciones? ¿Han sido suficientes?
Han tenido alcance y éxito diferentes.
La Generalitat con el tripartito
aplicó, entre las 72 medidas,
un plan para reducir la velocidada80km/
h en las vías principales
de entrada a Barcelona. Esta
solución se convirtió en velocidad
variable con el Gobierno de
CiU. En el área de Barcelona, se
han creado peatonales; se van
sustituyendo las flotas de autobuses
más contaminantes y se ha
creado carriles-bici. El exconseller
Joaquim Nadal impulsó un
carril para autobuses y vehículos
de alta ocupación (VAO) en la entrada
de la C-58 (que entrará en
servicio en octubre). Pero su costes
ha sido de ¡81 millones de
euros! (lo que contrasta con la
propuesta de otro carril VAO en
la B-23 hasta la Diagonal, que costaría
3,5 millones). El Gobierno
del PP se ha opuesto a lapropuesta
para instaurar unos adhesivos
que distingan a los coches más
viejos y contaminantes y restrinja
su paso en zonas que se declaren
de atmósfera contaminada.
Tampoco se ha cambiado el impuesto
de circulación para bonificar
a los coches más limpios.
21-VIII-12, red, lavanguardia
