carta, sin respuesta, de la comunidad científica, de nuestra esperanza de futuro, a Rajoy (I)
carta, sin respuesta, de la comunidad científica, de nuestra esperanza de futuro, a Rajoy (II)
> una política presupuestaria que impedirá cualquier tipo de crecimiento y recuperación <
"Los científicos escriben a Rajoy", José Antich
enormes 'rescates' para los saqueadores
mientras ahogamos a los que trabajan por un futuro próspero
Investigadores de primera línea y directores de los principales centros y equipos españoles dedicados a la investigación acaban de remitir una carta a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno. La élite de la ciencia española expresa en dicha misiva su alarma ante la posibilidad de que los sucesivos recortes que aplica la Administración pública española acaben produciendo un desgarro irreparable en el tejido de la investigación. Uno de los temores de los científicos es que los presupuestos generales del Estado del 2013 priven de recursos al Plan Nacional de Investigación. Es decir, que se reduzcan de tal modo que dejen sin medios a los principales equipos; a aquellos que operan con vocación de excelencia y proyección internacional. Dicho de otro modo, que interrumpan su actividad, sus procesos de búsqueda y la posibilidad de mantener su posición en el muy competitivo ámbito de la élite científica.
Hemos señalado en otras ocasiones que la ciencia es un sector estratégico, una acertada apuesta de futuro que conviene mantener. Lo es para España, como lo es para Europa. Hemos reconocido también, y no menos veces, que las dimensiones de la presente crisis son excepcionales. Por todo ello, y aun siendo conscientes de la coyuntura, queremos sumar nuestra voz a la del colectivo científico. Entre otros motivos, porque un súbito frenazo inversor puede tener en el campo de la investigación unas consecuencias mucho más perniciosas y duraderas que en otros sectores. Los plazos de entrega de una infraestructura pública pueden demorarse; la mejora de las existentes puede a veces posponerse; ciertas retribuciones pueden congelarse... Y aunque todas estas restricciones provocan frustración, molestias o pérdidas de nivel adquisitivo, no suponen una negación de los procesos en los que se enmarcan; simplemente, los atrasan, los prorrogan o los complican. Por el contrario, una interrupción severa en el sector de la investigación científica comporta el rápido desmantelamiento de laboratorios, la disgregación de equipos y un retroceso colectivo difícilmente reversible. Lo tan laboriosamente ganado puede perderse muy deprisa. Conviene, pues, insistir: sería un grave error derrochar los esfuerzos que han hecho de España un polo científico de buen nivel y mayor potencial.
Antes de tomar decisiones que puedan perjudicar al sector científico, el Gobierno debe ser muy consciente de su especificidad, de sus ritmos y necesidades. También de su rentabilidad a medio plazo y de los efectos en este ámbito de los recortes masivos. Porque, si lo es, no puede sino atender la petición de la élite científica.
6-XI-12, lavanguardia
El responsable del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona, Mateo Valero, se lamentó ayer de la falta de apoyo a la ciencia, máxime cuando hace unos años la realidad emitía destellos de que por fin la sociedad en general y los políticos en particular se habían dado cuenta de que invertir en ciencia es invertir en riqueza. “Pero, al ir las cosas mal, todo esto se ha acabado, mientras que se ayuda a la banca y a los especuladores. Esto demuestra que España no es un país de ciencia”.
“El problema –señaló el biólogo Antonio García-Bellido– es que los políticos no entienden la ciencia y esto no tiene solución”. Su lamento fue más allá y mostró su desconfianza ante el hecho de que el acto celebrado ayer pudiera cambiar la situación, “pero es lo único que podemos hacer”.
Menos pesimista se mostró el director del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, Jesús Ávila, quien no cree que por unos “cientos de millones de euros vayamos a meternos en un problema brutal”, como es el que supondría la aprobación de unos presupuestos que condenan al I+D+i al ostracismo.
7-XI-12, lavanguardia
“España ha descuidado su ciencia”, declaró ayer el físico británico Peter Higgs en el museo CosmoCaixa de Barcelona, donde pronunció una conferencia para la que hubo que habilitar dos salas adicionales con pantallas gigantes ante la gran asistencia de público que desbordó el aforo del auditorio.
Famoso a sus 83 años por el descubrimiento del bosón de Higgs, cuya existencia predijo en 1964 y que se ha detectado este año, el físico de la Universidad de Edimburgo recibe desde hace unos meses un sinfín de peticiones para pronunciar conferencias y atender entrevistas. Tiene la costumbre de rechazarlas casi todas. Pero con Barcelona ha hecho una excepción.
“Vuestros problemas financieros son una de las razones que me han llevado a aceptar esta invitación, soy muy consciente de que España ha tenido gobiernos que no han financiado la ciencia”, explicó Higgs en una rueda de prensa antes de la conferencia. “España es, de todos los países europeos, el que más debería estar construyendo su ciencia; porque la ha descuidado en el pasado, lo necesita más que otros países”.
La visita de Higgs a Barcelona, invitado por el Institut de Física d’Altes Energies (IFAE), ha suscitado una expectación inusitada para tratarse de un científico. Las más de 300 plazas del auditorio del CosmoCaixa no bastaron para acomodar a todas las personas que fueron a escucharle, la mayoría de ellas científicos y estudiantes universitarios y de bachillerato. A ellas hay que añadir las 5.000 personas que siguieron la conferencia –o partes de la conferencia– en streaming a través de la web de La Vanguardia, más otros miles que la siguieron a través de otras webs.
7-XI-12, J. Corbella, lavanguardia
El director general de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), Rolf Heuer, tiene previsto visitar España esta semana y abordar con el Ministerio de Economía y Competitividad el problema de la creciente deuda española con la organización. España, como miembro del CERN, debe abonar algo más de 60 millones de euros anuales. Pero el año pasado sólo desembolsó la mitad de esta cantidad. Y este año, según un físico vinculado al CERN, aún no ha abonado nada.
7-XI-12, J. Corbella, lavanguardia
Los políticos no entienden lo que es la ciencia, porque si lo entendieran no estarían aplicando a este sector recortes tan drásticos desde hace cinco años y que para el 2013 se prevén aún mayores. Será la puntilla al I+D+i de un país que empezó a confiar en la investigación y en la riqueza que genera y que, cuando al fin se lo creyó, condenan a ese sistema de nuevo al ostracismo. Mientras tanto, se destinan millones de euros a sectores especulativos que han tenido una parte importante en el origen de la crisis.
Este es el lamento que ayer retumbó en el salón de actos del CSIC, el principal organismo de investigación de España, donde los investigadores hicieron un llamamiento, alto y claro, no sólo a esos políticos que con sus actos demuestran no entender que “I+D+i no es un lujo, sino una necesidad,” sino también a la sociedad y a sus ciudadanos. “Sin I+D+i no hay futuro, porque no habrá una salida sólida a la crisis”, insisten.
Así reza el comunicado firmado por organizaciones y organismos que representan al sector científico de base, alejado de los focos: la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (Cosce), la Conferencia de Rectores de Universidades Españoles (Crue), la Plataforma Investigación Digna, la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI), Foro de Empresas Innovadoras (FEI) y los sindicatos CC.OO. y UGT. Acto que se produce días después de que 39 líderes de la comunidad científica española enviaran una carta al presidente Mariano Rajoy, pidiendo un cambio drástico y rápido en la política científica (véase la edición del martes de La Vanguardia).
El texto, leído por Carlos Andrada, presidente de la Cosce, señala que el nuevo descenso previsto en los presupuestos generales del Estado para el 2013, y que recogen un nuevo recorte oficial de 7,21%, supone la quiebra de un sistema que, poco a poco, y gracias al esfuerzo inversor realizado en los años anteriores a la crisis, había conseguido situarse en “un magnífico lugar en el escenario científico internacional”.
Pero los recortes sufridos desde el 2009 y los previstos en el 2013 conducen al fin del I+D+i en España, sin recursos humanos, con organismos sin dinero, sin ayudas para formación y con unas universidades infradotadas. El sector privado, por su parte, muy afectado por la crisis, ha disminuido drásticamente su presupuesto para la innovación.
Ante este panorama, los científicos piden a los políticos que reconsideren su posición ante la ciencia, y que “actúen con visión estratégica y perspectiva de futuro”. No hacerlo, no modificar esos presupuestos que se aprueban la semana que viene, significaría el fin del sistema de investigación español. Y con él, no sólo la riqueza económica del país, sino también el talento de centenares de jóvenes “obligados al exilio”, señala José Manuel Fernández, de FJI. “Somos la generación más preparada, regalada a otros país”, señala.
El presidente de la Crue, Rafael Garesse, recordó que los pilares de una sociedad justa y de progreso son la educación y la sanidad, y con ambas cohabita la ciencia. Entre los participantes en el acto estaba el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, quien se lamentaba de la falta de apoyo a la ciencia, ligada siempre al pensamiento libre. “Por eso no ha habido ciencia en España”, señaló.
También participaron en el acto el director del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, Jesús Ávila; el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, Antonio Garcia-Bellido, y el director del Centro de Supercomputación de Barcelona, Mateo Valero.
7-XI-12, C. López, lavanguardia
