un Gobierno que boicotea la economía (y hace el ridículo internacional)
La apuesta europea por el corredor ferroviario mediterráneo es inamovible. La comisión de Transporte del Parlamento Europeo confirmó ayer su inclusión en la lista de proyectos prioritarios para los próximos años, al tiempo que frenó el intento del PP y el PSOE de diluir el apoyo comunitario a esta infraestructura al reclamar que se otorgara el mismo reconocimiento a la Travesía Central de los Pirineos (TCP); este proyecto, finalmente, sólo podrá obtener fondos europeos para estudios, pero no para su construcción, al no ser considerado prioritario. La negativa europea coincidió con el pronunciamiento de la ministra de Fomento, Ana Pastor, defendiendo el apoyo del Gobierno de Rajoy al eje mediterráneo. Anunció en Castellón que a primeros del 2013 se licitará el proyecto para implantar el tercer carril ferroviario del corredor y la adaptación de ancho ibérico al internacional, con una inversión total de 1.400 millones.
El pasado octubre, en una decisión muy celebrada por los gobiernos y el empresariado del Arco Mediterráneo, la Comisión Europea decidió priorizar la construcción de un corredor ferroviario entre la Jonquera y Algeciras, tramo que conectaría con una red europea de transporte de mercancías más amplia. En paralelo, renunció a la TCP al no encajar en los criterios de rentabilidad económica, viabilidad y valor añadido europeo que guió su selección de proyectos.
La ampliación de la lista de infraestructuras españolas candidatas a recibir financiación comunitaria habría reducido su dotación económica, cuando el planteamiento de la UE pasa por priorizar proyectos factibles.
En su primer consejo de ministros europeos de transporte, Pastor retiró su apoyo a la propuesta pactada por la Comisión Europea con el anterior ejecutivo socialista y reclamó la inclusión de nuevos proyectos, entre ellos la TCP. El ejecutivo comunitario recibió con sorpresa y disgusto el cambio de posición española, pero la pelota estaba ya en el campo del Parlamento Europeo. PP y PSOE sumaron fuerzas y pactaron varias enmiendas conjuntas para revisar el mapa de proyectos. Finalmente, la propuesta de Bruselas se ha aprobado sin cambios significativos: ni se han eliminado corredores ni se han incluido tramos nuevos.
El acuerdo debe ser ahora negociado con el consejo de ministros de transporte de la UE, sin perder de vista las conversaciones sobre el presupuesto comunitario, ya que podrían rebajar los 31.700 millones de euros que Bruselas propone dedicar al programa entre el 2014 y el 2020.
19-XII-12, B. Navarro, lavanguardia
