wertgüenzas: saboteando las bases de un posible futuro próspero
Mientras el Ministerio de Economía procura avanzar –a trancas y a barrancas, pero avanzar– hacia la economía del conocimiento, el de Educación vuelve la vista al pasado, a la época en que inventaban ellos, y ha optado por concentrar gran parte de los últimos recortes en su programa de formación de doctores.
Ilustran esta diferencia de visión entre ministerios los dos programas más importantes de formación de investigadores en España. La convocatoria de este año del programa de Formación de Personal Investigador (FPI), dependiente del Ministerio de Economía que dirige Luis de Guindos, se resolvió a finales de noviembre, lo que permitirá a 1.020 licenciados incorporarse a centros de investigación.
La convocatoria se ha aprobado con retraso, lo que ha perjudicado tanto a los jóvenes científicos como a los centros de investigación que los esperaban en septiembre. Pero el retraso se ha debido más a la demora en la aprobación de los presupuestos del Estado y a trabas impuestas desde el Ministerio de Hacienda que a la falta de apoyo de la secretaría de Estado de Investigación, adscrita a Economía.
La actitud de apoyo a los científicos que ha mostrado la secretaria de Estado Carmen Vela contrasta con la displicencia del Ministerio de Educación que dirige José Ignacio Wert. La convocatoria de su programa de Formación del Profesorado Universitario (FPU) de este año ha embarrancado en ajustes presupuestarios y cambios de normativa. De momento, 2.417 licenciados que han sido preseleccionados están a la espera de ver cuáles serán elegidos para las plazas disponibles. Wert aseguró la semana pasada que la resolución se publicará este jueves.
Todos los que han sido preseleccionados tienen expedientes académicos brillantes, en muchos casos con una nota media de excelente en la licenciatura. Algunos han optado por iniciar su carrera científica, en general sin sueldo ni cobertura sanitaria, cuando han encontrado un centro de investigación o departamento universitario que los acoja. Pero muchos otros están en punto muerto a la espera de la decisión de Educación.
Las plazas del programa FPU se redujeron sin previo aviso de 950 a 800 el 12 de noviembre, informa un portavoz de la Assemblea de Doctorands-Diagonal. La reducción se deriva de la decisión de recortar en 600 millones el gasto de los ministerios aprobada por el Gobierno en julio. De estos 600 millones, unos 12 correspondían al Ministerio de Educación. Cada doctorando del FPU recibe una media de unos 17.000 euros anuales. Por lo tanto, la reducción de 150 plazas del programa supondrá un recorte de unos diez millones de euros sobre el periodo de cuatro años de duración de las ayudas.
En la resolución publicada el 12 de noviembre en el Boletín Oficial del Estado, se anunciaba además que las plazas para ampliar la formación en universidades extranjeras, destinadas a investigadores seleccionados en años anteriores, se reducían de 950 a 500. Gran parte de los 450 que han quedado excluidos ya habían sido aceptados por universidades de otros países, que les estaban esperando. “Te hacen quedar bastante mal; se va hablando de la marca España y después vamos por el mundo dando una imagen bastante triste”, se lamenta el bioquímico Ricardo Graña, uno de los afectados, que tenía previsto viajar a Dinamarca en enero para ampliar sus estudios sobre plegamiento de proteínas.
18-XII-12, J. Corbella/S. Gimeno, lavanguardia
