la catástrofe de la política educativa española empieza en el parvulario
La polémica política en torno a la inmersión impide, como ha sucedido en otros momentos, reflexionar sobre los verdaderos problemas de la educación. Si en vez de atender a los políticos se escuchara más a los docentes, probablemente se encontrarían mejores soluciones contra el fracaso escolar, que sigue siendo el gran problema.
Hay dos reflexiones repetidamente escuchadas por boca de profesores: 1/ “hay alumnos con 6 u 8 años que ya ves que serán carne de cañón”; y 2/ “cuando te llegan al instituto alumnos de 12 o 13 años con un retraso considerable respecto a la mayoría, ya es muy difícil adaptarlos al grupo y que sientan interés por los estudios”. Lo que indican estas opiniones es que los primeros años de enseñanza son básicos.
“Es en la escuela primaria, presunto reino de la igualdad y la armonía, donde aparecen ya las insuficiencias del sistema”
A principios de semana la última edición de los estudios internacionales Pirls y Timss sobre comprensión lectora, matemáticas y ciencias en primaria volvieron a aportar resultados decepcionantes para España, en comparación con la mayoría de países de su entorno (véase los cuadros). Aparte de obtener una puntuación en las tres áreas por debajo de la media de la Unión Europea, el estudio señala que hasta un 13% de los alumnos de nueve años en España no han tenido un aprendizaje “eficaz” ya que su valoración es muy baja. FUENTE: estudios Píris y Timms LA VANGUARDIA
El último diagnóstico, muy similar al obtenido en ediciones anteriores, aporta pocas diferencias también con respecto a las pruebas de PISA, sobre alumnos de 15 años. Si se comparan el PISA 2009 y Pirls-Timss 2011 –publicado el pasado martes–, España mantiene un porcentaje pequeño de alumnos en el nivel avanzado y el porcentaje en el nivel muy bajo es más alto en el estudio sobre primaria. Esta distribución se refleja con más fuerza en matemáticas y en menor medida en ciencias. Así, en la prueba de matemáticas, un 13% de los alumnos de 9 años españoles estaba entre los más rezagados, casi el doble que la OCDE. Mientras que los excelentes suponen un 1%, frente al 5% de la OCDE.
El mensaje de advertencia de los propios autores de estas pruebas realizadas por la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA, por su siglas en inglés) es claro, en especial cuando tiene que ver con la comprensión lectora: “La falta de adquisición de la misma puede conducir a posteriores dificultades en el aprendizaje de todas las materias y a un posible fracaso escolar”. “Si un alumno, a finales de 2.º de primaria (a los siete años), no tiene bien consolidada la lectoescritura, empieza a acumular un problema de aprendizaje que va más allá de una asignatura”, recalca Elena Martín, catedrática de Psicología de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid.
A la vista de los datos proporcionados por IEA, el sociólogo y experto en fracaso escolar Mariano Fernández Anguita declara: “Es en la escuela primaria, presunto reino de la igualdad y la armonía, donde aparecen ya las dificultades de los alumnos y las insuficiencias del sistema. Se impone una actuación temprana”.
16-XII-12, J. Playà/A. R. de Paz, lavanguardia
