recurrente prohibicionismo nacionalista, en Baleares, contra las libertades y la democracia
El Govern balear persiste en la prohibición de las manifestaciones a favor del catalán en los centros educativos. El último borrador del nuevo anteproyecto de ley de símbolos institucionales de la comunidad, que se encuentra en exposición pública, recoge en su articulado varias disposiciones de las cuales se desprende que no podrán colgarse grandes lazos con la senyera ni los profesores podrán pronunciarse a favor de la lengua propia en el ejercicio de sus funciones.
La norma prohíbe de facto las protestas contra la política lingüística del Ejecutivo de José Ramón Bauzá, que han sido frecuentes en muchos colegios e institutos en los últimos meses. De esta manera, lanza una advertencia a los profesores que apoyen la campaña Enllaçats pel català. Esta iniciativa expresa el descontento por las medidas del PP a través de los centros educativos. Con el actual redactado, la Conselleria de Educación deberá autorizar previamente la exhibición de cualquier símbolo que no pertenezca a la institucionalidad vigente. La más que probable negativa del Govern a admitir senyeres hace que aquellos centros que las muestren puedan ser multados por infracción muy grave, con sanciones de hasta 10.000 euros. Serán responsables de la infracción las personas que utilicen o coloquen “símbolos no permitidos” y se castigará a los directores que lo permitan.
El nuevo texto relaja algunos aspectos de versiones anteriores, como la cuantía de las sanciones, pero se muestra inflexible en lo que atañe a las expresiones personales dentro de las aulas. Según el borrador, “no se trata de impedir la libertad de expresión, sino de que ésta no se desarrolle en espacios que, per se, no han de tener connotación ideológica alguna”. También se explicita que los alumnos “no podrán ser utilizados como vehículo de transmisión de ideas personales de los empleados”. La directriz responde a un pensamiento difundido desde algunos sectores del PP balear, que denuncian el “adoctrinamiento” de los escolares a favor del catalán. El anteproyecto, firmado por el presidente Bauzá, forma parte de un conjunto de normas que pretenden limitar las protestas por el catalán y acabar con el sistema de inmersión lingüística, que cuenta con el apoyo de la comunidad educativa.
5-I-12, E. Carranza, lavanguardia
