los peligros de casarse con un, o una, periodista
La empresa informática gallega Desadi 10 ha despedido a su jefe de equipo de programación, Francisco Javier Tejeda, casado con la delegada de EXPANSIÓN en Galicia, Abeta Chas, “por la información que tu mujer ha escrito en EXPANSIÓN sobre Pescanova”, según le ha indicado el director general de Desadi 10 al comunicarle su despido fulminante.
Pescanova es cliente relevante de Desadi 10. De hecho, esta empresa informática tiene su origen en un outsourcing de Pescanova que tuvo lugar hace nueve años. Los trabajadores, antes de Pescanova, pasaron a esta sociedad, cuyo administrador único y director general es Manuel Antonio Fernández Calvar, que fue quien comunicó el despido al informático.
El informático Francisco Javier Tejeda trabaja en la empresa Desadi 10 desde hace catorce años. Antes del outsourcing informático de Pescanova había trabajado dos años físicamente en Pescanova. En total, lleva haciendo directa e indirectamente (mediante outsourcing) trabajos informáticos relacionados con Pescanova desde 1992.
Abeta Chas es delegada de EXPANSIÓN en Galicia desde 2005. Periodista de gran experiencia, ha trabajado anteriormente en diversos medios como La Voz de Galicia, el Atlántico Diario y la televisión pública gallega TVG.
EXPANSIÓN se ha puesto en contacto con la dirección de Desadi 10. Uno de los directivos que han participado en el despido de Francisco Javier Tejeda y que ha pedido a EXPANSIÓN no ser citado, ha confirmado a EXPANSIÓN el origen del despido: “El despido no lo hacemos nosotros directamente; es Pescanova quien nos obliga a hacerlo. Javier es un excelente trabajador y con una lealtad inquebrantable hacia la empresa y a Pescanova. Pero el jefe nos ha dicho que o le despedimos o nos cancela el contrato y nos vamos todos a la calle”.
Preguntado por la identidad de “el jefe”, la dirección de Desadi 10 afirmó a EXPANSIÓN que se refiere a “el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, que nos ha llamado a través del directivo de Pescanova Eduardo Fernández Pellicer”, el director de Organización de Pescanova. La dirección de Desadi añadió a este periódico que consideran que “Javier es imprescindible”, pero que es difícil intentar interceder por él porque el presidente de Pescanova “es un hombre muy visceral y como manda aquí no nos atrevemos”. Añadió que Pescanova es el principal cliente de la división en que trabaja el informático despedido, en la que hay once trabajadores.
Francisco Javier Tejeda presentó ayer una demanda contra Desadi 10 S.L. y Pescanova S.A. con reclamaciones sobre su despido. Además, el informático y la periodista Abeta Chas presentaron ayer otra demanda contra Manuel Fernández de Sousa, presidente de Pescanova por “vulneración de derechos fundamentales del trabajador demandante y su cónyuge”, ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de Pontevedra.
Los hechos ocurrieron así
El pasado martes 5 de marzo EXPANSIÓN publicó una información en la página 8 titulada “La banca quiere un socio industrial en Pescanova”. En esa noticia el periódico anticipaba que “los acreedores podrían exigir un cambio en la dirección del grupo pesquero”. La información estaba firmada en Vigo y en Madrid por A.C. (iniciales de la delegada del periódico en Galicia, Abeta Chas) y por I.E.
Esa misma mañana, a las 10 horas, el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, llamó por teléfono a la periodista de EXPANSIÓN, Abeta Chas, con quejas sobre la información, preguntándole la identidad de las fuentes, y amenazándola con una hipotética “demanda penal”, al tiempo que le anunciaba que ponía el asunto en manos de sus servicios jurídicos.
Una hora después, un directivo de Pescanova, Ángel Matamoro, que entre otras competencias se ocupa de la comunicación en la empresa, telefoneó a nuestra redactora para “recordarte” que Pescanova es muy importante para la economía gallega y que de ella viven muchas personas “como sabes”.
Cuatro horas después, hacia las 15,30 horas de ese mismo día, Manuel Antonio Fernández Calvar, administrador único y director general de Desadi 10, la empresa que hace trabajos informáticos para Pescanova y cuyo origen es un outsourcing de la propia Pescanova, comunicó al marido de nuestra periodista Abeta Chas su despido fulminante “por orden de Pescanova por la información que ha escrito tu mujer en EXPANSIÓN”. Por si no hubiera quedado claro, añadió: “Si tu mujer no hubiera firmado la información de hoy te habrías librado”.
Al tener conocimiento de lo sucedido, EXPANSIÓN se puso en contacto con la empresa Desadi 10, que le confirmó las razones del despido anteriormente citadas en las que apuntaban a que el presidente de Pescanova había exigido el despido del informático a través de una llamada efectuada por Eduardo Fernández Pellicer, el director de organización de Pescanova.
A continuación, y tras muchos intentos, EXPANSIÓN logró hablar el mismo día, 5 de marzo, por la noche, con el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, quien afirmó: “La responsabilidad de ese despido será de los señores de esa empresa (Desadi 10) y no mía”. Preguntado directamente sobre la llamada del directivo de Pescanova Eduardo Pellicer, afirmó: “No descarto que como hay mucha gente nerviosa y la gente se cabrea y siente presión, alguien haya hecho algún movimiento por su cuenta”. “ Si yo hubiera querido despedir a ese señor, a quien no conozco, habría llamado yo directamente”. Añadió que valora mucho profesionalmente a Abeta Chas.
La empresa informática Desadi 10, tras efectuar verbalmente el despido el 5 de marzo, entregó al trabajador la documentación sobre el despido el pasado lunes 11 de marzo. ¿El motivo del despido que figura? Queda en blanco.
EXPANSIÓN ha decidido hacer públicos estos hechos una vez que el trabajador y nuestra delegada han presentado demandas ayer contra las dos empresas y el presidente de Pescanova, para no interferir en su decisión.
15-III-13, expansion
La cuestión fundamental es el agujero contable de una empresa que está en preconcurso de acreedores. La dimensión del problema se intuye a través del rocambolesco episodio de Houlihan Lokey, que fue contratado como banco asesor de la renegociación de la deuda y del que Fernández de Sousa prescindió a los cinco días. Otro elemento alarmante procede de la negativa de la auditora BDO y de los consejeros críticos para respaldar las cuentas.
En la reunión de ayer de los acreedores se acordó constituir un comité, en el que están entre otros el Sabadell, Caixabank y Novagalicia, que pilotará el proceso de renegociación, para lo que se precisa que Pescanova reformule sus cuentas. El financiero es uno de los frentes de presión sobre Fernández de Sousa. El otro es el de una Damm a la que en el mercado se le atribuye una participación en bonos convertibles de Pescanova que le podría otorgar el control de la compañía.
El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, ha perdido una nueva batalla en su intento de dar una imagen de normalidad y mantener bajo control la crítica situación financiera y de gobierno interno de la empresa. Los representantes de Damm y del fondo Luxempart en el consejo de administración de la compañía gallega desmintieron ayer que el pasado jueves hubiese unanimidad sobre la reestructuración financiera. Asimismo, los bancos acreedores pactaron en una reunión ayer en Madrid una estrategia común en un clima de creciente desconfianza con Fernández de Sousa.
El consejo de administración extraordinario celebrado el jueves en Vigo no sólo no sirvió para tomar medidas concretas para recobrar credibilidad, a través de la presentación de las cuentas del 2012 y la aclaración de la verdadera dimensión de la deuda, sino que ha elevado la zozobra, al incrementarse la tensión entre los accionistas de una Pescanova cuya cotización en Bolsa está suspendida desde el pasado martes.
La guerra por el control de la empresa se libró ayer en la página web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La secuencia se inició con un comunicado del presidente en la noche del jueves en el que informaba de que “el consejo, por unanimidad, acordó ratificar la línea de reestructuración financiera”. Ayer al mediodía, José Carceller y François Tesch, representantes de Damm y Luxempart, aseguraban que “no votaron ni ratificaron la línea de reestructuración financiera”. Menos de dos horas después Pescanova aclaró que se le había dado continuidad a “un acuerdo que fue adoptado por unanimidad el pasado 27 de febrero”. Así, la compañía admitía implícitamente la inexactitud de su comunicado del jueves.
Pero Pescanova también desmintió ayer a Damm y Luxempart, que aseguraban que está previsto un nuevo consejo para la semana próxima, a fin de analizar los trabajos de BDO Auditores para cuadrar las cuentas. La empresa gallega afirmó que esa convocatoria no existe, si bien en los círculos financieros próximos se espera que se celebre.
Esta batalla que libran el presidente de Pescanova y Damm debería sustanciarse en la junta general de abril, que aparece como una prueba de fuego para un Fernández Sousa cada vez más en entredicho. El diario Expansión le acusaba ayer de forzar el despido del marido de su corresponsal en Galicia, en represalia por las informaciones publicadas.
16-III-13, A. Lugilde, lavanguardia
