la WERTebración escolar, séptima Ley de ingeniería social infantil en 30 años
La séptima ley educativa en tres décadas ha suscitado numerosas críticas entre la comunidad educativa, las autonomías no populares e incluso algunos barones del PP. Sin embargo, la secretaria general del partido en el gobierno, María Dolores de Cospedal, defendió ayer que la Lomce servirá para “vertebrar” a España. También opinó que los docentes han de enseñar “no sólo contenidos, sino también a querer y defender a su país”...
Es una ley más de educación, la séptima desde la transición. Empezaron con la Loece, en 1980, y luego vinieron LODE, Logse, Lopeg, LOCE y LOE. Ahora toca el turno a la Lomce para satisfacer el deseo del Gobierno de dejar su impronta ideológica. De hecho, se recuperan algunos aspectos como los itinerarios en la ESO, la reválida y la religión evaluable y computable que ya estaban en la LOCE, aprobada en diciembre del 2002 por el Gobierno de Aznar, pero que no llegó a implantarse por el regreso del PSOE al poder. Eso sí, está ley nace impregnada de un tono recentralizador tanto en el modelo de reválidas como en la monopolización de los contenidos de las materias instrumentales...
En cumplimiento del programa electoral del PP, Wert desoye las quejas del Consejo de Estado –órgano consultivo– y sentencia la desaparición de educación para la ciudadanía. Desde el Ministerio argumentan que la materia sobre libertades y derechos humanos, presentes en la mayoría de los países europeos, será sustituida por contenidos transversales en varias asignaturas del currículum...
En cuanto a la asignatura confesional, no sólo se recupera una materia alternativa para los distintos niveles educativos hasta la ESO. A diferencia de lo ocurrido durante más de 20 años, tanto la calificación de religión como su alternativa –valores culturales y sociales, en primaria, y valores éticos, en secundaria– contará para calcular la nota media, para repetir curso y para solicitar una beca. Los obispos españoles habían pedido con insistencia la equiparación académica a otras asignaturas. Al igual que la educación física, tanto religión como valores quedarán excluidas de las materias que examinarán las reválidas.
Asimismo, atendiendo a la recomendación del Consejo de Estado, la Lomce prevé ahora que los alumnos puedan matricularse a la vez de religión y de la asignatura de valores. Lo que no han podido aclarar desde el ministerio es cómo se articulará esa compatibilidad en la práctica.
Wert desveló también que la memoria económica de la ley, fuertemente cuestionada por su escasa cuantía, no aumentará. Según el ministro, esperan financiar con partidas comunitarias hasta la mitad de lo que han previsto como aportación del Gobierno central (407 millones en tres años). En cambio, las comunidades no podrán beneficiarse de esas ayudas de la UE y les corresponderá desembolsar como mínimo 334 millones al año. De esta forma, Educación deposita sus esperanzas en lograr que el Fondo Social Europeo financie los cambios de la reforma que tienen que ver con la FP...
Lo más llamativo de la ley, por su novedad, es el experimento de Wert para tratar de romper el esquema educativo de inmersión lingüística de Catalunya. El ministro crea una bolsa de cinco millones de euros para aquellos alumnos catalanes que quieran ir a un centro privado que disponga de línea de enseñanza en castellano. Mediante una triangulación, el ministerio pagará al colegio, y, después, restará la cantidad a la Generalitat del dinero que le transfiere para educación. Calcula que a la iniciativa se podrían sumar, si es que lo piden, un millar de alumnos de los casi 800.000 estudiantes catalanes de infantil y primaria...
Ninguna escuela privada no concertada tiene el castellano como única lengua vehicular en Catalunya, como ya ha manifestado en más de una ocasión la asociación que las agrupa. Sí existen centros que han apostado por el trilingüismo, con una presencia similar de catalán, castellano y otro idioma extranjero –principalmente inglés o francés–. Pero esto ya ocurre en algunos centros concertados. Y en la escuela pública también hay ejemplos de centros que dan más horas de castellano porque su realidad social así lo requiere –escuelas ubicadas en zonas de mayoría catalanohablante–. Las escuelas tienen libertad para tomar estas medidas. En Catalunya los centros privados no concertados son minoría y casi todos están ubicados en el área de Barcelona. Muchos de ellos tienen como principal lengua vehicular un idioma extranjero y se consideran centros de élite. La consellera de Ensenyament, Irene Rigau, explicó ayer que en una de las primeras reuniones con el Ministerio de Educación, este pensaba que las escuelas concertadas de Catalunya enseñaban en castellano. “Me sorprende el desconocimiento que tienen de nuestra realidad”, dijo Rigau.
18-V-13, A. R. de Paz/J. Playà
