valenciano y catalán son como holandés y flamenco, portugués y brasileño (pero en el mismo Estado...)

La estrategia política del PP en Baleares y Aragón para negar la unidad de la lengua catalana también la pone en práctica el Gobierno que lidera Alberto Fabra con una iniciativa insólita. Considera que el valenciano es una “lengua prehistórica”, que data del siglo VI antes de Cristo, o sea, más antigua que el catalán. Así se afirma en la proposición no de ley de “especial urgencia” que ha presentado el PP en Les Corts con el objetivo de que el ejecutivo valenciano inste a la Real Academia Española (RAE) para que reconozca en su diccionario que el valenciano es una “lengua propia” distinta del catalán. Según el PP, es una “lengua prehistórica” que ha evolucionado con las aportaciones de fenicios, griegos y latinos. La iniciativa choca, no solo con la romanística y el criterio de las universidades, sino también con el dictamen de la propia Acadèmia Valenciana, la institución de la Generalitat competente sobre la lengua.

23-VI-13, S. Enguix, lavanguardia

¿Es el valenciano una lengua prehistórica? ¿Es una lengua diferente del catalán? Las preguntas, que pueden resultar por sí mismas sorprendentes a ojos de la ciencia, han formado parte del agrio debate que esta semana se ha producido en las Cortes Valencianas. Porque el grupo popular que lidera Alberto Fabra ha presentado una proposición no de ley, PNL, en la que se insta al Ejecutivo valenciano a que exija a la Real Academia Española, RAE, que modifique su diccionario para diferenciar el valenciano del catalán. Pero esto no es lo más grave. Lo que ha escandalizado a los filólogos y lingüistas es que en esta PNL se afirma que “el habla de los valencianos parte, sin duda, de la más profunda prehistoria, se escribe ya desde el siglo VI antes de Cristo con el lenguaje ibérico y, después de las aportaciones sucesivas a partir de las fenicias, griegas y latinas, ha llegado a nuestros días en la forma en la que la conocemos”.

Jaume I entrando en Valencia, en una cerámica

Una reflexión que contraviene lo que dicen sobre el origen del valenciano las propias instituciones de la Generalitat Valenciana como la Academia Valenciana de la Llengua (AVL) o el Consell Valencià de Cultura (CVC), que asocian, de manera implícita, la evolución de la lengua de los valencianos a la reconquista catalana y aragonesa en la edad media.

Pero es una PNL que atenta también contra la romanística internacional. Los filólogos, al respecto, son contundentes. Manuel Pérez Saldanya, catedrático y presidente de la sección de gramática de la AVL, subraya que aunque es cierto que los valencianos denominan a su lengua “valenciano” “eso no quiere decir que la lengua que se habla en Valencia sea diferente de la que se habla en Catalunya, a las islas Baleares o a la franja de Aragón; donde ahora se ha rebautizado con las siglas ridículas de lapao”. Y razona que el valenciano tiene ciertas variantes léxicas por el propio proceso de reconquista del territorio valenciano por las tropas de Jaume I, donde había catalanes y aragoneses. “Pero las razones de compartir una misma lengua no son sólo razones históricas y científicas…es sobre todo porque culturalmente y literariamente no se han roto los lazos entre Valencia y otros territorios de habla catalana”, añade.

Antoni Ferrando, catedrático de Filología Catalana de la Universitat de València, lamenta que el PP intente ahora remontar el origen del valenciano a la prehistoria: “la opinión de que procede del ibérico –lengua de la que sólo conocemos sus signos pero no su fonética, ni su gramática ni el significado de su léxico–, en el juicio más ponderado que puedo expresar, entra dentro del ámbito de la fantasía”. Ferrando argumenta que desde un punto de vista histórico “catalán y valenciano son los dos nombres con que se ha designado a lo largo de siete siglos la lengua románica, y por lo tanto de origen latino, que compartimos catalanes, valencianos y baleáricos; lengua que en el ámbito académico se conoce como catalán en atención a su origen geográfico”. Y, como Saldanya, recuerda ejemplos semejantes como el del holandés y el flamenco, el portugués o el brasileño.

El ex presidente Eduardo Zaplana pactó con Jordi Pujol la creación de la AVL para pacificar el conflicto lingüístico, y lo lograron. Por eso sorprende esta nueva posición involucionista. Ferran Carbó, también catedrático de Filología Catalana, reconoce que “siempre hay quien saca provecho de atizar polémicas a pesar de que académicamente son insostenibles y sin fundamento científico”. En este caso, añade, “desde el poder político se pretende poner la atención mediática en temas que distraen a la gente de sus problemas”. Y recuerda que ya en el año 1978, en plena transición democrática, la Universitat de València emitió un informe “contundente y extenso” aprobado por unanimidad de la junta de la facultad de Filología, donde se establecía, sintetizaba y divulgaba el posicionamiento del mundo universitario en todo el mundo. “La historia lingüística del País Valenciano comienza, pues, a partir de la conquista cristiana y la repoblación siguiente”.

Isidor Marí es president de la Secció Filològica del Institut d’Estudis Catalans. Se muestra contundente con las afirmaciones de la PNL del PP: “No merecen la más mínima consideración seria, ni que se les preste la atención que pretenden provocar”. Y añade que “el punto más importante de todos (…) es que constatamos la intercomunicación cultural que siempre ha habido entre todos los territorios" de habla catalana. Afirma Marí que para “cualquier persona con un mínimo de información el origen y la entidad del valenciano no presentan ninguna duda”. Y concluye que iniciativas como la de los populares valencianos “son ganas de hacer perder el tiempo a todo el mundo”. La posición de la ciencia ha sido refrendada también en los altos tribunales como el Constitucional o el Supremo, que en numerosas sentencias han defendido la unidad de la lengua y el derecho a que al valenciano se le denomina catalán en el ámbito académico, a pesar de los recursos presentados por el PP.

23-VI-13, S. Enguix, lavanguardia