seguimos educando a l@s niñ@s en el machismo y la agresión a la diferencia, a la libertad

Puta y maricón son dos epítetos que se repiten en muchos centros escolares. El machismo y la homofobia siguen presentes entre las generaciones más jóvenes y motivan buena parte de las actitudes hostiles y casos de acoso entre adolescentes, señala el estudio Diversidad y convivencia en los centros educativos, de la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (Felgtb) y Google. El informe ha analizado las principales causas de discriminación en los institutos a través de más de 3.000 cuestionarios a alumnos y profesores y de talleres con estudiantes.

Si un adolescente no encaja en los patrones de belleza establecidos y tiene sobrepeso –sobre todo, en el caso de las chicas–, si es o “parece” lesbiana, gay o bisexual, si un chico rompe con los roles de género masculinos o una chica tiene muchas parejas, suele convertirse en blanco de burlas, insultos o agresiones. Se trata de los motivos de discriminación más señalados por los entrevistados. “El machismo sigue muy presente entre nuestros adolescentes y en los centros educativos”, alerta el estudio.

“En esta edad existe mucho machismo. Los chicos ven su futuro con una chica que les limpie, les cocine y que esté a su disposición para lo que ellos quieran. Si una chica por estar con muchos chicos es una guarra, un chico por estar con otras chicas es un héroe. Eso me parece fatal”, escribe una de las entrevistadas, de dieciséis años. Actitudes que parecen de otros tiempos, pero que perduran.

También se ha detectado un rechazo a todo aquel que es “distinto”, que no viste como los demás, o tiene unas aficiones diferentes, independientemente de su orientación sexual. Hay cierta falta de tolerancia entre los adolescentes.

Las burlas y los insultos en general son bastante comunes en los centros educativos. Un 90% de los encuestados admite haber sido testigo de estos comportamientos. Chicos y chicas son víctimas por igual de este tipo de discriminación, pero ellos sí muestran actitudes más agresivas. Los varones son los que más tienden a insultar y si se es hombre, se tienen hasta doce veces más probabilidades de sufrir acoso por parte de otros compañeros varones. “Los alumnos se ven envueltos en una atmósfera más agresiva entre ellos que las alumnas entre ellas”, indica el estudio.

Ante esta situación, con patrones de comportamiento que se repiten, los profesores reclaman más formación para poder actuar en los casos de discriminación y acoso. Pero la posibilidad de trabajar contra las actitudes homófobas y machistas en las aulas “se ha reducido” con la aprobación por parte del Partido Popular de la Lomce, lamentaron desde la Felgtb.

15-XII-13, M. Gutiérrez, lavanguardia