el mercurio en el pescado nos envenena lentamente; ¿tenemos prisa?
La organización Oceana ha detectado contaminación por mercurio en muestras de rape y cabracho capturados en Menorca frente a Maó. En el caso del rape, ocho de las diez muestras analizadas superan el máximo permitido por la normativa europea (1 miligramo por kilo de pescado fresco), mientras que siete de cada diez muestras de cabracho rebasaban también el máximo establecido (fijado en 0,5 miligramos por kilo). El pescado fue adquirido en pescaderías cuya etiqueta certificaba que había sido pescado en Menorca.
Oceana ha efectuado este hallazgo dentro de su campaña contra el proyecto de dragado de los fondos del puerto de Maó. La Autoridad Portuaria de Baleares tiene previsto extraer los sedimentos del puerto (que ahora provocan problemas de calado a las embarcaciones), y arrojarlos mar adentro. Pero Oceana alega que los desechos están muy contaminados por mercurio y otros metales pesados (procedentes de vertidos industriales directos al puerto realizados hace años). Esta entidad sostiene que los sedimentos de mayor profundidad son muy tóxicos y podrían agravar la contaminación en la cadena trófica. Los niveles más altos de mercurio se dan en los peces de mayor tamaño. El mercurio se acumula en los peces y, a través de su consumo, llega al hombre.
"Podemos afirmar que en Menorca existen actualmente problemas de contaminación por mercurio; y si se vierten al mar los residuos del dragado, esto se agravará", señala Marta Carreras, científica marina de Oceana. El Ministerio de Sanidad recomienda que mujeres embarazadas y niños de menos de tres años no coman atún rojo, pez espada y tiburón. "A partir de los datos que aportamos, son las administraciones las que deben pronunciarse con informes sobre zonas y especies afectadas", añade Carreras.
Los epidemiólogos recuerdan que este contaminante tiene efectos neurotóxicos y alertan de que puede afectar a las embarazadas.
3-I-14, A. Cerrillo, lavanguardia
La empresa Asturiana de Zinc (Azsa) entregó al menos a dos de sus trabajadores intoxicados con mercurio el folleto «Coma pescado, elija sabiamente», una publicación del Departamento de Salud y Salud Mental de Nueva York que recomienda evitar o reducir al mínimo el consumo de ciertos peces propensos a acumular mercurio en su organismo. Este folleto, según se lee en su portada, es «una guía para mujeres embarazadas, mujeres que están amamantando y niños pequeños».
Los trabajadores que recibieron el folleto no están expuestos a la emisión del mercurio, es decir, sus puestos de trabajo están lejos del lugar en el que se detectaron el pasado 2 de diciembre los primeros casos de envenenamiento por mercurio en dos trabajadores de la compañía Ingeniería Montajes del Norte (IMSA) que realizaban una reparación en el intercambiador de la planta de tostación número 4 de Asturiana de Zinc.
El protocolo seguido por Azsa con los empleados a los que se le detecta niveles de mercurio superiores a los límites legales (15 microgramos por cada litro de sangre en ciudadanos ajenos al sistema de producción; 10, para los expuestos) es el siguiente: una charla sobre los efectos del mercurio y sometimiento a un cuestionario (presencia de mercurio en el hogar, consumo de pescado, rotura de fluorescentes).
Tras estos pasos, la empresa puede recomendar la retirada del trabajador del lugar más expuesto y su traslado a la caseta de formación, o el mantenimiento en el puesto natural (esto se decide en función de los límites de mercurio). Actualmente, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Asturiana de Zinc (Sitaz) admitió que los intoxicados por mercurio en la empresa matriz ya son 22 personas. Los sindicatos minoritarios hablan de uno más. Estos se unen al medio centenar de trabajadores de IMSA. Los investigadores oficiales, según estos mismos sindicatos, no han hallado aún respuesta a un misterio: si el foco inicial de la contaminación está clausurado, ¿por qué siguen detectándose nuevos casos de intoxicados, más, si cabe, si se encuentran lejos del mismo foco? ¿Hay más focos? Esta es la tesis que defiende el departamento de Salud laboral de CC OO, que ayer denunció la negativa de la empresa a que afectados con menos de 15 microgramos por litro de sangre se hagan una segunda analítica.
22-II-13, S. Fernández, lne.es
