el 112 y la estúpida imbecilidad de nuestra incultura civil
Cuesta creer que haya quien se dedique a telefonear al servicio de emergencias 112 para gastar una broma. Pero no es sólo algo que ocurre, sino que lamentablemente es algo habitual. El año pasado fueron nada menos que 194.899. Pero es que en el 2010 se llegó hasta las 548.142 llamadas falsas. Las bromas de mal gusto de este tipo han disminuido, como puede verse por estas cifras, pero no ha sido por un aumento de la conciencia cívica, sino por las elevadas multas que conlleva y que van desde los 150 euros hasta los 600.000. Un nuevo protocolo que sirve para cribar las llamadas también permite identificar a quien las realiza, por lo que las investigaciones policiales resultan más fructíferas. Pese a esas medidas coercitivas, resulta inadmisible que el año pasado se produjeran casi 200.000 llamadas falsas al 112, muchas protagonizadas por adolescentes o por personas que han ingerido altas cantidades de alcohol. Las emergencias no son ninguna broma.
10-IX-13, lavanguardia
Si en el 2010 fueron cerca de 550.000, hasta agosto no se había llegado a las 100.000. La causa: un nuevo protocolo que sirve para cribar llamadas, pero también para identificar a quien realiza las falsas. Se rastrea a los autores y se abren investigaciones policiales. Y, si es necesario y se constata delito, se sanciona.
"Estas llamadas son algo habitual en este tipo de teléfonos, lamentablemente. Quien llama para gastar una broma no es consciente de los problemas que puede crear: ya no es sólo ocupar una línea, es activar unos servicios de emergencia que también tienen un alto coste. Por eso era una prioridad reducir el número de llamadas falsas. Por ahora estamos obteniendo buenos resultados y el objetivo es seguir en esta línea", explica el director de operaciones del 112, Andreu Alfonso, quien añade: "Sí, las sanciones pueden llegar a ser muy altas, pero son las que prevé la ley del 2007".Hay de todo, desde bromas hechas con una fuerte carga etílica y que no se entienden hasta adolescentes que tratan de emular a Bart Simpson como si estuviera llamando al bar de Mou. También hay verdaderos reincidentes -de ahí las sanciones-, y las que se hacen con un uso malicioso. Un ejemplo real: un hombre está esperando la segunda prueba de alcoholemia en un control porque ha dado positivo. Llama y avisa de un accidente que acaba de ocurrir cerca de donde está. Todo parece muy real, tanto que incluso consigue que el dispositivo en donde está a la espera de la segunda prueba se desmonte. Eso sí, los agentes ocupados de investigar el caso lo atraparon fácilmente después...
"Hemos ido introduciendo diversos filtros en los últimos años. Ahora identificamos los números desde los que se realiza una llamada de broma o maliciosa. Pasan a formar parte de una lista. Cuando llaman otra vez desde uno de estos números, una grabación alerta de que, si están llamando para hacer una broma o hacerse el gracioso, para hacer un mal uso del servicio, pueden enfrentarse a sanciones muy graves. Si no han colgado pasan igualmente a centralita, no sea que en esa ocasión sea una emergencia real", añade Alfonso. También se han establecido una serie de preguntas clave ante cualquier sospecha. La propia profesionalidad de la persona que está atendiendo en la centralita de emergencias permite muchas veces activar una emergencia o advertir que con el 112 no se puede bromear. Pero también ha sido importante otro hecho: a los que hacen un mal uso del servicio se los persigue policialmente. No se cuelga el teléfono y ya está.
En el 2010 fueron 548.142 llamadas de broma; en el 2011, 308.452; el año pasado, 194.899, y este, incluyendo agosto, 99.917. "Estamos contentos, pero tenemos que reducir todavía más el número", añade el responsable del servicio.
La llamada menos grave, la falsa que no implique movilizar a los servicios de emergencia o los insultos a un teleoperador, se sancionan con 150 euros de multa. Cuando son maliciosas o implican los servicios de emergencia, se consideran más graves. También cuando se detecta un mal uso. "Hay gente que ha llegado a activar los servicios de emergencia inventándose un suceso, una emergencia, para así poder encontrar dónde tenía su coche. Eso es inadmisible", añade Alfonso. También se han dado con multirreincidentes, habituales del 112, aquejados de una minusvalía psíquica. "En estos casos, que hemos tenido, no se sanciona. Pero sí se pide a los familiares que extremen la vigilancia", añade.
10-IX-13, R. Montilla, lavanguardia
