’balanzas fiscales’: el Ejecutivo se pasa el Legislativo por el forro (¿forro?)

   Había pocas dudas de que la anunciada transformación de las balanzas fiscales estaba directamente relacionada con el proceso soberanista de Catalunya. Pero si quedaba alguna, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, la despejó ayer: "Hay personas que creen que por razón de su balanza fiscal necesitan independizarse". Y, de hecho, el propio Govern de la Generalitat denunciaba que -no el cambio el metodología, sino en realidad la supresión de las balanzas fiscales- era efectivamente una "represalia".

Cristóbal Montoro sostuvo que las balanzas fiscales se han utilizado de forma "inadecuada" y que, "lejos de racionalizar el debate, lo han llevado a un enfrentamiento", con lo que de forma implícita admitía que éste es el motivo por el que ha decidido transformarlas...

29-I-14, L. Izquierdo/J. Gisbert, lavanguardia

  Lo de las balanzas fiscales es de espanto: 40 años de democracia y continúa siendo imposible saber cuánto paga o recibe cada comunidad autónoma española. Me alucina escuchar lo complicado que resulta calcularlo (la excusa la comparten PP y PSOE), cuando en Alemania se publican anualmente desde 1950. En la web del Ministerio de Finanzas alemán se encuentra, negro sobre blanco, lo que cada uno de los länder aporta y/o recibe...

29-I-14, Ferran Porta, Berlín, cartasdeloslectores, lavanguardia

La gran patronal de Catalunya, Foment del Treball, pidió también que se mantenga el cálculo de las balanzas fiscales con la metodología tradicional. "Resolver el déficit de inversión pública en Catalunya, acumulado año tras año, y la insuficiente financiación de la Generalitat para atender los servicios que debe prestar es estratégico para la competitividad de la economía catalana", argumentó en un comunicado.

29-I-14, L. Izquierdo/J. Gisbert, lavanguardia

   Después de haber leído las declaraciones del ministro Montoro no queda sino analizar lo que acontece en otros países con una estructura territorial parecida a la de España (eso sí, con verdaderas instituciones federales). Países como Australia, Estados Unidos, México, Bélgica y Canadá han publicado balanzas fiscales, bien sea por organismos públicos, bien por instituciones independientes. Y todas con los mismos problemas metodológicos que se encontraron al elaborarlas en España y que fueron abordados por un grupo de expertos nombrado por el mismo ministerio que ahora las rechaza. Sorprende la acusación de mala interpretación, porque no hay nada más fácil que refutar los resultados de alguien que hace las estimaciones exponiendo con todo lujo de detalles la metodología que utiliza. Claro está, si la información está disponible en la red. Además, cualquiera que haya vivido, estudiado y visitado cualquiera de los países mencionados sabrá que tienen escasas tendencias secesionistas.

Es absurdo pensar que las balanzas fiscales distorsionan per se el sentimiento de pertenencia a una nación. Y aunque así fuera, no parece lógico dicho tutelaje de un ministerio por encima de la demanda del Parlament, que es quien solicita del Govern su elaboración, a través de una comisión en la que los abajo firmantes participamos. Tras horas de reuniones y de recibir largas, pero no negativas, de la Intervención General de la Administración del Estado (las autonomías son también Estado) a los datos para dicha actualización, nos enteramos de que el ministerio rechaza el compromiso que había asumido el propio presidente de presentar las balanzas fiscales. Ahora se escudan en un nuevo método que no responde a la pregunta a la que se intentan dirigir, al menos en este país, las balanzas fiscales: cuántos recursos salen de Catalunya y cuántos regresan como para impactar en el bienestar y la creación de riqueza.

29-I-14, G. López-Casanovas & J. Rosselló, profs. Hisenda Pública UPF & UIB, lavanguardia