España > el mundo al revés: nuevo crédito (...) de Nuestro Dinero a los bancos

El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, Joaquín Almunia, dijo ayer que los recursos del FROB que se destinen a la banca para su reestructuración son ayudas estatales...

El Gobierno desvelará por fin hoy todos los detalles de la reforma del sector financiero que aprobará mañana el Consejo de Ministros. El Ejecutivo ha decidido provocar un saneamiento acelerado de los balances de la banca, que deberán registrar provisiones adicionales cuantiosas para cubrir el deterioro del valor de los activos inmobiliarios. La idea, como explicó el ministro de Economía, Luis de Guindos, a principios de enero, es provocar el reconocimiento de pérdidas latentes de 50.000 millones en el conjunto del sector.

Desde el Gobierno se considera que semejante esfuerzo de dotaciones ayudará a eliminar las dudas sobre la salud de los bancos, devolverá la confianza de los inversores en el sistema financiero y permitirá el acceso a los mercados a las entidades, un requisito imprescindible para que vuelva a fluir el crédito. Los analistas, sobre todo extranjeros, consideran que la banca española, con créditos a los promotores inmobiliarios de 330.000 millones y 176.000 millones de activos problemáticos (morosos, en riesgo de serlo y activos adjudicados en balance), no ha reconocido hasta ahora de forma suficiente que sus balances están seriamente dañados.

Ahora lo harán todos a la fuerza en cuanto se cambie la circular de provisiones del Banco de España. El problema es que para buena parte de las entidades puede ser misión imposible realizar tantos saneamientos en un solo año. Por eso, el Gobierno –tras negarlo en infinidad de ocasiones– ha decidido finalmente arbitrar un sistema de ayudas públicas condicionado, eso sí, a una nueva reestructuración del sector y a las fusiones.

En concreto, quien precise de fondos para sanear su cartera de créditos inmobiliarios podrá vender al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) bonos contingentes convertibles en acciones –conocidos en el sector como cocos–, que tienen la particularidad de que pasan a ser capital cuando la entidad lo necesita por insuficiencia de recursos públicos. En los casos de acceder a fondos públicos y realizar una fusión, además, los bancos contarán con dos años, en vez de uno, para acometer la limpieza exigida de su balance.

El actual es un plan muy parecido al que se empleó en la primera fase de la crisis –tras la intervención de CCM en marzo del 2009– con la venta entonces de participaciones preferentes al FROB, que supuso la inyección de 10.000 millones de euros en el sector. Ahora, la razón oficial para dar dinero a la banca es que se le van a cambiar de golpe las normas del juego en cuanto a la forma de contabilizar sus riesgos. Con los fondos recibidos se podrá evitar que las entidades vean caer sus ratios de capital por debajo de los mínimos regulatorios...

El ajuste que se pretende no tiene precedentes y lleva semanas teniendo en vilo al sector. En el caso del suelo, este ajuste en el valor contable llegará al 80% de media, según fuentes conocedoras de la reforma...

Las ayudas sólo computarán como déficit en el caso de que sea imposible recuperarlas en el futuro.

2-II-12, L. Agustina, lavanguardia



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