cuando escogemos como maestros a fracasados escolares...

> el 70% de los futuros maestros han suspendido materias básicas (en Finlandia se exige 9 de media)
> "La mejor política educativa del mundo (no, no es la española)", Timo Riiho

Las personas que quieran estudiar Magisterio el año que vienen estrenarán las pruebas especiales que Ensenyament, la Secretaria d'Universitats i Recerca y las universidades han puesto en marcha para seleccionar a estos universitarios. Además de la selectividad, estos alumnos deberán superar un examen específico que medirá sus competencias, habilidades que una persona que quiera dedicarse a la enseñanza debe tener de antemano.

El acuerdo se aprobó en enero y sigue el modelo de países como Finlandia, con una extraordinaria selección de maestros y con unos resultados educativos muy buenos. Son medidas que, según los expertos, ayudarán a mejorar la calidad del sistema educativo. La versión catalana es más descafeinada que la finlandesa, pero aun así es un comienzo y supera la selección que se hace ahora.

          Las pruebas específicas aún se están elaborando y este junio, de forma provisional, los aspirantes a maestro deberán obtener un cinco de media en los exámenes de castellano y catalán. Los que vengan de bachillerato no deberán realizar ningún trámite adicional, pero los que quieran acceder a la universidad a través de la FP sí deberán formalizar una matrícula especial. Puede que exigir un suficiente en lenguas a los estudiantes que trabajarán como maestro en el futuro parezca una cuestión de sentido común, pero ahora hay alumnos que entran a las facultades de Magisterio con alguno de los exámenes de lengua suspendidos en selectividad.

Al principio de las negociaciones la consellera de Ensenyament, Irene Rigau, era partidaria de ser más exigente y requerir un seis en los exámenes de lengua de selectividad, pero los decanos de las facultades de Educación se opusieron porque si no se hubieran quedado sin buena parte de sus estudiantes. Sólo el 10% de los alumnos de Magisterio obtuvo más de un 7 en los exámenes de lengua el curso 2011-2012, según un estudio de la Generalitat y las universidades. Otro 60% tenía entre 6 y 7 puntos, mientras que un 30% se quedó en el 5 o menos -la selectividad se aprueba con un 4-. La Generalitat propuso entonces crear una escuela de élite para maestros, pero las universidades también rechazaron esta idea. Finalmente, se acordó crear un doble título de maestro en Educación Infantil y Educación Primaria para atraer a estudiantes muy motivados y con mejor nota en selectividad. Este curso cinco universidades públicas y una privada ofrecen esta titulación, y la nota de corte es más alta que en los grados simples de Educación Infantil o Educación Primaria.

26-IV-14, M. Gutiérrez, lavanguardia