el Mundial de Fútbol, tradicional aliado estupidizante de las dictaduras militares

"Devolver la felicidad al pueblo". Bajo este lema el ejército de Tailandia ha puesto en marcha una serie de iniciativas, a cual más populista, cuyo objetivo es reconciliarse con la población tras el golpe militar incruento del 22 de mayo. El anuncio de la emisión en abierto de los 64 partidos del Mundial de fútbol ha sido el último guiño que ha provocado la sonrisa de miles de tailandeses. Una decisión adoptada manu militari, nunca mejor dicho.

El Consejo Nacional para la Paz y el Orden, como se conoce formalmente a la junta militar que dirige Tailandia, se ha impuesto el objetivo de congraciarse con la población desde que tomó el poder. No regatea esfuerzos para ello en su afán por limpiar la imagen de cuerpo castrense. Una campaña nacida a partir de una canción encargada por el general Prayuth llamada Devolver la felicidad a Tailandia.

Para sortear las críticas internacionales y los reproches internos, los militares han puesto en marcha en Bangkok actos lúdicos de todo tipo. Desde pases gratuitos de películas patrióticas los domingos hasta conciertos y festivales, pasando por organizar comidas y revisiones médicas gratis.

Unos gestos de reconciliación que alcanzaron su punto álgido el jueves. En su afán por congraciarse con la población, el ejército no vaciló en forzar la emisión en abierto del Mundial de fútbol. Era la opción más fácil para hacerse perdonar por los tailandeses. A este guiño se sumó el viernes el levantamiento del toque de queda, ante la ausencia de incidentes y para recuperar turismo.

Para lograr la retransmisión de los partidos, los militares no vacilaron en apremiar a la sociedad privada RS, propietaria de los derechos, a pactar con el Canal 5, propiedad del ejército. Al final, RS cedió la emisión de 38 partidos a cambio de 427 millones de baths (9,7 millones de euros).

"Deseamos que todos los tailandeses puedan ser felices viendo la Copa del Mundo, Por favor, ved los partidos y disfrutadlos, son vuestros", dijo el general Chatudom Titthasiri, presidente del Canal 5, al anunciar el acuerdo.

Los restantes encuentros ya estaban comprometidos desde hacia meses para que fueran emitidos en abierto por el Canal 7, también propiedad de los militares.

La intervención del ejército resultó decisiva después de que la justicia hubiera dado la razón a RS en su litigio con la Comisión Nacional de Radiodifusión, acerca de los derechos de emisión.

El ejército impuso su opinión convencido de que el fútbol es un importante vehículo para llegar a la población. En su primer fin de semana con fútbol y películas gratis, la oferta sugiere que los tailandeses se decantarán por el deporte. A priori, tiene más gancho el Inglaterra-Italia que el filme La leyenda del rey Naresuan V. El resultado de las próximas semanas está por ver, pero lo que parece seguro es que con esta oferta el ejército logrará su propósito de congraciarse con una buena parte de la población.

15-VI-14, I. Ambrós, lavanguardia