peculiar Cooperación del Ministerio de Exteriores con la RDCongo
Parte de los 40 millones de euros que la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (Aecid) ha inyectado al Fondo Africano para la Agricultura (AAF, en sus siglas en inglés) han servido para el rescate de una empresa canadiense en apuros, Feronia, que paga salarios de alrededor de un euro al día a trabajadores de su plantación de aceite de palma en Boteka, en la República Democrática del Congo, según han denunciado Grain, oenegé que apoya a los pequeños agricultores que luchan por un sistema alimentario justo, y la Fundación Thomson Reuters (TRF). Grain alerta de la contradicción de que fondos públicos españoles, también de Francia, destinados a promover las condiciones para que millones de africanos salgan de la miseria, acaben en una firma que explota al personal.
La RD Congo es uno de los países más pobres del mundo, ocupa el penúltimo puesto, sólo por delante de Níger, del índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Un 87,72% de la población vive con menos de un dólar al día y el 72% de los niños menores de 15 años no tienen otra opción que trabajar para subsistir.
La relación entre la Aecid, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, y Feronia se produce cuando el subvencionado AAF compra a través de dos subsidiarias, unas de ellas Golden Oil Holdings Limited, radicada en Mauricio, el 50,8% de la firma canadiense, según datos aportados por Devlin Kuyek, investigador de Grain con base en Montreal. La propia Aecid, consultada por La Vanguardia, confirmó que entre las inversiones que había realizado el AAF desde el 2010 figura la citada de Feronia, "empresa que se dedica a la producción de aceite de palma en tres plantaciones (Yaligimba, Boteka y Lokuto) y a otros alimentos en una tierra de cultivo de la provincia Bas Congo".Grain lamenta el apoyo de la Aecid a una compañía que "explota" a africanos: "Hay hambre, desesperación y desnutrición entre los trabajadores".
La Aecid explicó que el Gobierno español participa con 40 millones de euros "en el AAF desde el año 2010 junto a otras agencias de desarrollo, como la francesa y el Banco Africano de Desarrollo. El fondo tienen una vida de diez años y su objetivo es apoyar al sector agrario en África Subsahariana, fomentar los sistemas de producción sostenibles, la creación de empleo y, en última instancia, apoyar la seguridad alimentaria". Grain subraya que el AAF, lejos de contribuir a la creación de empleo digno, al menos en este caso, promueve, directa o indirectamente, operaciones que expulsan a los agricultores de sus tierras. Es decir, que apoya el denominado land grabbing o acaparamiento de tierras, una práctica en alza que supone que grupos de inversión, grandes corporaciones o también gobiernos compren o alquilen campos de cultivo para producir biocombustibles, otros productos agrarios o, simplemente, para especular. Esto supone que se arrebata el medio de vida a millones de personas. En la RD Congo las comunidades de Boteka, donde Feronia ha impulsado una de sus plantaciones, piden que esta empresa frene sus planes de expansión y que se les devuelva al menos parte de sus tierras.
Esta operación invita a reflexionar sobre hasta qué punto las agencias de cooperación al desarrollo de los países ricos, que se nutren del dinero de los contribuyentes, controlan el destino de sus subvenciones. ¿Los fondos públicos sirven para aliviar la pobreza en la que viven millones de personas o para rescatar a empresas en crisis como Feronia? Preguntado por este caso en el que se ve directamente involucrada, la Aecid ha contestado que está en conversaciones "con el gestor del fondo, de cara a obtener información completa sobre estas denuncias para verificar que opera dentro de los estándares sociales y medioambientales requeridos". Otro dato denunciado por la TRF es que "Feronia se constituyó en las islas Caimán para evitar pagar tasas en dos países, Canadá y la RD Congo".
19-XI-14, R.M. Bosch, lavanguardia
