en Tahrir ahora matan a las poetas

Resultat d'imatges de Shaima al SabagEl cuarto aniversario de la revuelta de Tahrir se ha teñido de sangre. Al menos 15 personas murieron ayer en Egipto en protestas contra el Gobierno de Abdel Fatah al Sisi, en la jornada más violenta desde que el jefe del ejército fue elegido presidente en junio, un año después de derrocar al islamista Morsi. Sólo en Matariya, suburbio de El Cairo que es un bastión de los Hermanos Musulmanes, hubo ocho muertos cuando las fuerzas de seguridad y policías de paisano abrieron fuego contra los manifestantes. Causó consternación la muerte de Shaima al Sabag, una activista socialista de 32 años tiroteada el sábado en el centro de El Cairo cuando depositaba flores en memoria de las víctimas de Tahrir del 2011. Un millar de personas asistieron ayer al funeral, después de que los vídeos donde se la ve desplomarse ensangrentada corrieran por internet. Fue disparada en espalda y cara. Las autoridades, que atribuyeron su asesinato a "infiltrados" y señalaron a los islamistas, han abierto una investigación. Su partido ha negado que hubiera ningún islamista. 26-I-15, reuters, lavanguardia

Resultat d'imatges de Shaima al SabagTras tomar la foto, Islam Osama salió de la escena a la carrera. Sabía que le intentarían requisar la cámara o borrarle la tarjeta de memoria, pero no le encontraron y pudo enviar la instantánea a su periódico y convertir, así, una muerte más en un icono. Mientras el fotógrafo escapaba, la policía detenía a seis compañeros de Shaima al Sabag. Ella, ajena, agonizaba hasta encontrar la muerte en el centro de El Cairo, a plena luz del día. Muerta al participar en una manifestación en memoria de las víctimas de Tahrir del 2011, el cuarto aniversario de la revuelta, el pasado 24 de enero.

Shaima fue poeta, incluso publicó un libro, y gracias a la foto de Islam, su muerte fue poética. Algo tiene de poético, también, que la chica se desplazase desde su Alejandría natal hasta la capital sólo para recorrer unos pocos centenares de metros y depositar flores en recuerdo de los mártires de una primavera ya marchita. Con ese gesto, cuenta su amigo Hakim Abd al Naim, quería cerrar un capítulo doloroso y abrir uno de esperanza.

"Es triste -dice Hakim- y te preguntas por qué el régimen se quiere crear enemigos de esta forma. No pedíamos grandes cosas, sólo justicia, dignidad y libertad. Quizás era demasiado para ellos, pero no para nosotros".

El Ministerio del Interior niega que un policía disparase, pese a que las imágenes así lo hacen creer. Incluso el Gobierno se puso nervioso. Convocaron a los periodistas porque no les gustó la cobertura de los hechos. Para ellos es mucho más importante hablar sobre los riesgos que corre el país, que son muchos, como el terrorismo. La retórica es muy sencilla. Para el Gobierno egipcio, todo aquel que esté en su contra es un Hermano Musulmán. Con nosotros o contra nosotros. Quizás por ello acaban de instalar una bandera en el centro de la plaza Tahrir, donde antes había un monumento en recuerdo de la revolución y sus mártires. Es hora de apoyar al país y a su ejército para exterminar a los terroristas. Es hora de aferrarse a la bandera para no acabar como otros países de la primavera árabe destrozados por el conflicto como Libia, Siria o Yemen.

La fiscalía está investigando la muerte de Shaima. Varios testigos de los hechos, que apuntaban a la policía, acudieron a comisaría para declarar de forma voluntaria y les imputaron por manifestarse. Ellos aseguran que no lo estaban haciendo, que sólo pasaban por allí. En este país, que retiene a blogueros y periodistas en la cárcel, manifestarse sin permiso es delito, incluso si llevas flores en recuerdo de los mártires.

Los poemas de Shaima contenían esperanza, dolor y una preciosa sensibilidad, dicen. Eso sí, sus versos no tenían rima, pese a estar escritos en el rítmico y penetrante dialecto egipcio. Es señal de ir a contracorriente, de innovación, según Maged Zaher, poeta y traductor. Quizás por ello, por ir a contracorriente, encontró la muerte en el centro de El Cairo, a plena luz del día. Como dice Hakim, "al final, piensas que todo esto no tiene ningún sentido".

2-II-15, S. Cabeza, lavanguardia