China neutraliza al principal abogado de derechos humanos

Resultat d'imatges de Pu ZhiqiangLa ofensiva judicial contra la disidencia y los defensores de los derechos humanos continúa en China. La nueva víctima es el abogado Pu Zhiqiang, que ayer fue condenado a tres años de cárcel por “incitar al odio étnico” y atentar contra el orden público al “buscarse peleas” en las redes sociales. Aunque la pena de prisión quedó suspendida, no podrá volver a ejercer la abogacía.

Pu era el más notable de los abogados que defienden causas relacionadas con la libertad de expresión y los derechos humanos. Ha criticado, por ejemplo, el sistema de campos de trabajo, que permite encerrar a personas durante años sin someterlas a juicio. También defendió al artista Ai Weiwei de un delito de evasión de impuestos. Amnistía Internacional (AI) condenó ayer la sentencia.

AI sostiene que tanto el proceso contra Ai como el que ahora ha sufrido Pu tienen una motivación política. Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores señaló que el caso se había resuelto “según la ley” y añadió que “los gobiernos extranjeros deben respetar la soberanía judicial de China”. El interés de numerosos gobiernos por el proceso contra Pu puede haber ayudado a que la sentencia haya sido baja. Pu se enfrentaba a ocho años de prisión y no tendrá que cumplir los tres a los que fue condenado.

El abogado permanecerá ahora bajo “vigilancia domiciliaria”. La policía seguirá sus movimientos durante estos tres años.

Pu abandonó el Centro de Detención Número Uno de Pekín a media tarde. Allí ha permanecido encerrado 18 meses, desde mayo del 2014, cuando fue detenido después de haber colgado siete comentarios en Weibo, el equivalente chino a Twitter.

Los comentarios eran críticos con el Gobierno. Pu consideraba que la represión contra los uigures, la étnica musulmana de Xinjiang, era “excesivamente violenta”. También se reía de la retórica oficial para reclamar la soberanía sobre los atolones del Mar de la China Meridional y opinaba que el Partido Comunista Chino no era de fiar.

Estos siete post fueron el detonante que esperaban las autoridades para neutralizarlo.

Amnistía Internacional considera que la sentencia “es un intento deliberado de las autoridades chinas para doblegar a un campeón de la libertad de expresión”, un aviso, asimismo, para navegantes. Los otros abogados de la disidencia saben ahora lo que les espera.

Pu tiene diez días para apelar. La agencia oficial Xinhua informó que el letrado había reconocido los delitos, pedido disculpas y aceptado la sentencia. Sus abogados, sin embargo, aseguraron que no se había declarado culpable.

El juicio se celebró la semana pasada y duró un solo día. Varios manifestantes se congregaron frente a la sede del tribunal y volvieron a hacerlo ayer. Policías de paisano se llevaron detenidos a una docena y pidieron a la prensa internacional que abandonara el lugar.

, Redacción y agencias
23/12/2015 - 00:42h lavanguardia