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"Diccionario político interino", Enric Juliana

Toda situación política crea su propio lenguaje. La actual fase de interinidad española, entre la vieja preponderancia de dos partidos y la nueva e incierta competición a cuatro, también está fabricando léxico. Expresiones e ideas de moda, unas frescas, otras ya cansinas, después de tanta repetición. Existe el riesgo de que la actual politización española acabe generando lo que los franceses llaman langue de bois (lengua de madera) y los italianos, politichese. A continuación, algunos ejemplos.

Fragmento del diccionario italiano-español Zanichelli, con la expresión sorpasso Fragmento del diccionario italiano-español Zanichelli, con la expresión sorpasso

Bases. Antigua denominación de la masa social de un partido político. Visión jerárquica y vertical de la organización. Sobre las bases se levantan las cúpulas. Sorprendentemente, la política denominada nueva mantiene esta palabra entre las bases de su vocabu-
lario.

Confluencia. Dícese de la agregación de diversos grupos alrededor de un proyecto, sin una completa fusión de estos. Escogida por Podemos para definir sus alianzas en Catalunya, Galicia y Comunidad Valenciana, la expresión ha sido asimilada por el periodismo y ya comienza a ser empleada por otros partidos. Algo más que una coalición; algo menos que una unificación.

Común. Lo común está ganando fuerza como concepto político. Después de décadas de fuerte individualismo –Margaret Thatcher llegó a afirmar que la sociedad no existe–, lo común llama a la puerta de los europeos y se erige emblema defensivo del Estado social. Diversas corrientes de aire comunitarista recorren España. Mientras el Partido Popular enfatiza la palabra igualdad para contraponerla al soberanismo catalán; la confluencia catalana de Podemos adopta el nombre de En Comú Podem. Los comunes ganaron las elecciones generales de diciembre en Catalunya y podrían repetir el primer puesto en junio.

Consulta. La consulta como concepto político de moda surge en Catalunya en otoño del 2012, cuando CiU adelanta las elecciones con la promesa de someter la independencia a votación. La palabra consulta evita hablar directamente de referéndum de autodeterminación. Es una expresión más suave, más amable, más breve (más periodística, por tanto) y menos dramática. ¿Quién no desea ser consultado? La consulta pronto cruzó el Ebro y hoy figura en el léxico de casi todas las fuerzas políticas, para la praxis interna. La consulta a las bases, nuevo certificado de autenticidad

Gramsciano. La fascinación por el concepto hegemonía (ver la siguiente entrada) ha desempolvado la figura de Antonio Gramsci, el hombre que más temía Benito Mussolini. “Debemos impedir que ese cerebro funcione durante veinte años”, dijo el fiscal que le llevó a prisión. El número 50 de los Cuadernos de pensamiento político de la fundación FAES, pilotada Jose María Aznar, ha dedicado un reciente y concienzudo artículo a la moda Gramsci.

Hegemonía. Situación de dominio político y cultural. El marxista Gramsci desarrolló este concepto en sus escritos desde la cárcel. Un estamento social alcanza la hegemonía cuando consigue, mediante el dominio político y la persuasión cultural, que sus intereses de grupo pasen a ser considerados intereses generales. En el neolenguaje político y periodístico español hay en estos momentos una auténtica epidemia de hegemonías. Ser elegido presidente de escalera no significa ser hegemónico en el vecindario. Hegemonía, oscuro objeto del deseo en una época de empates.

Línea roja. Expresión metafórica que se repite hasta la saciedad. Hay un verdadero abuso de esta. Línea infranqueable o posición irrenunciable en una negociación. Las líneas rojas se trazan o se imponen según la fuerza de cada parte. Se agradecería una moratoria de líneas rojas en los crónicas de los diarios.

Pacto. La palabra más deseada en estos momentos y también la más escurridiza. En España se hablará mucho de pactos en los próximos años.

Panamá. País de América Central que se separó de Colombia en 1903. Su gran patrimonio es la Geografía: el istmo que separa los océanos Atlántico y Pacífico, perforado en 1914 por Ferdinand de Lesseps. En fecha reciente, una gigantesca filtración de documentos ha puesto al descubierto miles de fichas de personas de todo el mundo que han manejado dinero opaco en Panamá. La difusión de esos nombres es lluvia ácida en la España castigada por la crisis.

Paso al lado. Otra aportación catalana. La reciente retirada de Artur Mas como candidato a la presidencia de la Generalitat, un auténtico paso atrás, fue presentado por el soberanismo gobernante como “paso al lado”. Es lo mismo, pero parece menos. Uno de los atributos de la hegemonía es la capacidad de fabricar e imponer lenguaje.

Politólogo. Profesión en la cresta de la ola. “Lo interesante de los politólogos –dijo en una ocasión el periodista Indro Montanelli– es que cuando responden llega un momento en que ya no sabes qué les has preguntado”.

Postureo. Expresión juvenil, muy habitual en las redes sociales, referida al exceso de figuración e impostación. Todo por la imagen.

Primarias. Gimnasia norteamericana que empieza a practicarse en España, con mucho postureo.

Reforma. Colosal eufemismo que ya sirve para todo. Para abrigar sinceros proyectos de cambio gradual, y para enmascarar auténticas canalladas.

‘Sorpasso’. Adelantar, avanzar. Italianismo que veremos repetir ante la hipótesis de que la coalición Podemos-IU logre adelantar al PSOE el 26 de junio. Como expresión política tiene su origen en la Italia de los años setenta, cuando el Partido Comunista estuvo a punto de adelantar a la Democracia Cristiana.

Transversal. Propuesta o candidatura capaz de interesar y atraer a personas de distinta inclinación ideológica. Efecto muy buscado hoy en España.

Twitter. La red social con más activismo político. Tan elevado es su voltaje, que algunas personas llegan a confundir el debate social realmente existente con las refriegas en Twitter. Conviene refrescar un dato: los españoles adultos con cuenta en Twitter no sobrepasan el 25%, según el CIS.

8-V-16, Enric Juliana, lavanguardia