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antes que los separatistas, llegaron los separadores

Resultat d'imatges de paises catalanesEn el 2002, el Gobierno de José María Aznar decidió borrar el corredor mediterráneo del mapa. No le interesaba. Lo consideraba peligroso para su visión estratégica de España, en la medida que reforzaba el peso del arco mediterráneo y abría la posibilidad de un clúster económico Catalunya-Valencia-Baleares. A Aznar le interesaba separar Valencia de Barcelona y fomentar el Madriterráneo. intereses de Levante en Madrid. Turbo-economía inmobiliaria. Pelotazos. Eventos. Turismo. Hoteles y campos de golf. Trasvase del Ebro. Levantar una muralla política y psicológica entre valencianos y catalanes. Desviar por el Pirineo aragonés el eje logístico que a principios de siglo reclamaba la Unión Europea pensando en un futuro con más ferrocarriles de mercancías y menos camiones. Aznar borró del mapa el corredor mediterráneo y propuso a Bruselas una travesía central de los Pirineos. Tronco ferroviario Algeciras-Madrid-Zaragoza con un túnel de más de treinta kilómetros en el Pirineo aragonés. Las grandes empresas de obra pública ya salivaban. Era la época dorada de las tuneladoras. ¡Perforar, perforar, perforar! Perforar y aislar Catalunya. Año 2002. En aquel tiempo, el independentismo catalán no superaba el 15% de los votos. Antes que los separatistas, llegaron los separadores.

Corredor atlántico (por el País Vasco) y corredor central con túnel pirenaico. Ese fue el mapa remitido a Bruselas. Un mapa que no acabó de gustar en París, puesto que los franceses son reacios a las obras faraónicas en el Pirineo. Había otro motivo para el recelo: Jacques Chirac no soportaba a Aznar. Dijo no al túnel. Nicolas Sarkozy mantuvo la negativa. Les parecía una locura. Llegó la crisis económica y el PP valenciano empezó a tener miedo. Empujado por los empresarios, Francisco Camps retomó la idea del corredor mediterráneo. Necesitaba un nuevo programa regional y quería presionar al PSOE. El ministro socialista de Fomento, José Blanco , vio venir la maniobra. Archivó el túnel del Pirineo y comunicó a Bruselas que el corredor mediterráneo pasaba a ser prioridad española. Septiembre del 2011. Faltaba poco para la debacle electoral socialista. Mariano Rajoy pronto hizo saber que no tenía prisa.

Rajoy nunca tiene prisa. La empresa Ford amenazó entonces con cerrar la fábrica de Almussafes si no se le garantizaba una vía de ancho europeo para exportar sus coches. La ministra Ana Pastor , asistida por la consejera valenciana Isabel Bonig , inventó la solución del “tercer hilo”, consistente en reaprovechar el trazado de ancho ibérico con el añadido de un tercer raíl. Un apaño. Hubo cambio político en Valencia y los empresarios levantaron la bandera del corredor mediterráneo con más fuerza que nunca. Liderados por el influyente Juan Roig , presidente de Mercadona, exigen un trazado descongestionado y sin trampas. “Además radial, España debe ser circular”, dice su lema. Han organizado actos en Tarragona, Murcia y Almería con mucho público. Ahora preparan un gran encuentro en Madrid en octubre. Rajoy finalmente ha reaccionado. El Partido Popular corre el riesgo de quedar fuera de juego en Valencia por un largo periodo de tiempo. En Catalunya ya es marginal. Ha perdido Baleares y su situación comienza a ser frágil en Murcia. ¡Ese no era el plan de Aznar! Razones políticas y razones técnicas. El ‘tercer hilo’ no ofrece suficientes garantías para los trenes de alta velocidad. El ministro Íñigo de la Serna ha recuperado unos estudios previos de la época de Blanco y ofrece construir una plataforma de ancho europeo entre Valencia y Castellón para la alta velocidad. Mercancías y cercanías compartirían la vía mixta. Entre Castellón y Tarragona todo el trazado será de ancho europeo. Se acepta construir un túnel pasante en la ciudad de Valencia para conectar con Alicante. Esta es la promesa. Habrá que ver su concreción presupuestaria. El PP está descubriendo que se juega su futuro en el Mediterráneo.

9-VII-17, Enric Juliana, lavanguardia