el Reino Unido estudia convertirse en federación

The United Kingdom - A Federalist Proposal by HouseOfHesseEl dilema en Perth, Oban y Dundee es cuánto tiempo esperar y cuán de radical ser. La líder soberanista Nicola Sturgeon ha pedido a los partidarios de la independencia en Escocia “paciencia”, y aguardar el momento más oportuno para convocar un nuevo referéndum, pero algunos pesos pesados del Partido Nacional (SNP) proponen acelerar el calendario, pasar del Gobierno de Londres si es necesario y contemplar vías unilaterales.

La primera ministra del país ha utilizado el congreso anual de su grupo para defender la celebración de dos consultas. La primera (a la que se niegan los conservadores británicos, pero están abiertos los laboristas) sobre el Brexit y el resultado final de las negociaciones entre Londres y Bruselas. Y la segunda, en función de ella, sobre la independencia de Escocia, que en el 2014 fue derrotada por un 55% a 45%. El soberanismo ha ganado desde entonces algún punto, pero todavía no tiene la mayoría.

“No se trata de agarrar un bote salvavidas y lanzarse a la mar en aguas turbulentas y peligrosas”, declaró el ministro del Gobierno para Asuntos Constitucionales, Mike Russell, en defensa de la opción de “esperar a que se aclare la niebla del Brexit”, ver las consecuencias de la salida de la Unión Europea y las concesiones que se hacen a Irlanda del Norte (y que Escocia también reclamará). El lema es “pragmatismo, perseverancia y paciencia”.

La perspectiva de que el Brexit desate una crisis constitucional en el Reino Unido ha sido planteada por importantes figuras como el ex primer ministro John Major y el exministro William Hague. En la Cámara de los Lores, un grupo multipartidista encabezado por Lord Salisbury ha empezado a estudiar una reforma constitucional que convierta al Reino Unido en una federación, y evitar de esa manera la fractura. En la actualidad impera el principio de que todos los poderes son del Estado central, excepto aquellos que devuelve a los países o regiones. Con el nuevo sistema la idea sería justamente lo contrario.

La reforma crearía un parlamento exclusivamente inglés y eliminaría la Cámara de los Lores. Escocia, Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra harían voluntariamente una concesión parcial de soberanía en materia de defensa, seguridad nacional, asuntos exteriores, inmigración y derechos humanos, para que haya un monarca constitucional, una moneda única, un Banco Central, un Tribunal Supremo, un funcionariado civil y un cuerpo diplomático, pero conservarían la capacidad para recaudar impuestos y decidir en qué se gasta el dinero. El Reino Unido sería una federación.

Una solución federal, aunque todavía en pañales, abriría la puerta a soluciones más ingeniosas al problema del Brexit, como que Irlanda del Norte y Escocia pudieran permanecer en el mercado único y la unión aduanera, algo que en la actualidad rechaza Theresa May como “una amenaza a la integridad nacional”. No sería el sueño de muchos de los partidarios de la independencia, pero tal vez una alternativa aceptable hasta lograr una clara mayoría social para la separación, como sugiere Sturgeon.

La acusación de acoso sexual a Alex Salmond, ex líder histórico del partido, no ha debilitado al SNP en los sondeos. Y tampoco la crisis de la educación y la sanidad públicas en Escocia. Los soberanistas siguen siendo con diferencia el partido en el que más confían los votantes, y siguen beneficiándose de la crisis de sus rivales. El Labour puede cambiar de líder las veces que quiera, pero no levanta cabeza. Los liberales han desaparecido. Y la carismática dirigente conservadora Ruth Davidson está embarazada y por el momento da prioridad al hecho de ser madre sobre la política.

Sturgeon desea canalizar esa fuerza para resistir las presiones de quienes demandan la independencia “ya” y sugieren buscarla de manera directa, sin contar con Londres. Considera la ruptura con Europa como un movimiento aislacionista, populista y retrógrado, mientras que la soberanía de Escocia es una causa progresista, de apertura al mundo y a los valores sociales. Dice que no todos los exits son iguales, y el Scotexit no tiene nada que ver con el Brexit.

, Glasgow. Corresponsal

11/10/2018 - lavanguardia