el Dalai Lama, en Taiwan (Pekín protestamenaza)

El Dalai Lama, máximo dirigente religioso tibetano, llega hoy a Taiwán para consolar a los damnificados por el tifón Morakot, el más devastador de los últimos 50 años en la isla, que causó al menos 571 muertos y 106 desaparecidos.

La visita, a invitación de siete alcaldes independentistas del sur de la isla, tiene un claro contenido político de desafío a China y a la política del acercamiento a Pekín del actual presidente isleño, Ma Ying-jeou, señalan numerosos expertos en Taiwán. China "se opone resueltamente" a la visita del Dalai Lama a Taiwán y a todos los países del mundo. "Bajo pretextos religiosos, (el Dalai Lama) realiza actividades separatistas... no es solo una figura religiosa", ha declarado un portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán, citado por la agencia oficial china Xinhua.


El Dalai Lama a su llegada al Aeropuerto Internacional de Taoyuan, cerca a Taipei.

El director de la Administración de Asuntos Religiosos de China, Ye Xiaowen, de visita en la isla, ha calificado la llegada del Dalai como "un desastre humano después de un desastre natural", en declaraciones a la prensa local. En respuesta a Ye, el representante del Dalai Lama en Taiwán, Dawa Tsering, ha declarado que "el desastre humano que teme Taiwán son los misiles, la violencia y el autoritarismo de China que amenaza con tomar la isla por la fuerza, no la compasión del Dalai Lama".

Ma, en su punto más bajo de popularidad por los fallos gubernamentales en el manejo de las operaciones de rescate y salvamento del tifón Morakot, se ha visto obligado a aceptar la visita, a pesar sus posibles efectos negativos en los lazos con China, según la profesora Elisa Wang, de la Universidad Tamkang. "La visita del Dalai es un golpe recuperable al acercamiento entre Taipei y Pekín, porque tanto China como Ma están interesados en avanzar, aunque dado el mayor margen de maniobra de China no se puede descartar algún tipo de castigo a la isla", agrega la especialista isleña.

El presidente taiwanés, para minimizar el impacto negativo en el proceso de acercamiento a China, ha declarado a través de su portavoz Wang Yu-chi que no tiene intención de entrevistarse con el Dalai Lama y que la visita es solo "religiosa y humanitaria". Ma, empeñado en una política de distensión y acercamiento civil y económico con China, ha colocado las esperanzas de recuperación económica en la negociación, antes de fin de año, de un Acuerdo Marco de Cooperación Económica con China, equivalente a un tratado de libre comercio. China, por su parte, quiere recuperar la iniciativa en sus lazos con Taiwán, tras el simbólico envío de helicópteros estadounidenses a la isla, para cooperar en las operaciones de rescate tras el Morakot, dicen expertos isleños.

El Dalai Lama, premio Nobel de la Paz, que se exilió en 1959 después de un fallido levantamiento político en el Tíbet contra el control chino, visitó Taiwán en 1997 y 2001.

30-VIII-09, efe, elpais