"¡Tengo la fórmula!", le anunció Zapatero al presidente de Cantabria, el regionalista Miguel Ángel Revilla, para aplacar sus iras y evitar que dinamitara su coalición de gobierno con el PSOE con la que le amenazó hace un mes. La fórmula la dio ayer el ministro de Fomento, José Blanco, en presencia del propio Revilla y, significativamente, de la vicepresidenta cántabra, la socialista Lola Gorostiaga. Así, el AVE llegará a Cantabria a finales del 2015 y directo desde Madrid, no a través de Bilbao. Pero como no hay dinero público para abordar esta obra por los recortes presupuestarios, la solución es que una UTE construya en régimen de concesión el tramo entre Palencia y Reinosa, que requerirá una inversión privada de 1.600 millones de euros. El 12 de agosto se firmará el protocolo, que establecerá que la licitación de obras se producirá antes de marzo del 2011, dos meses antes de las elecciones autonómicas. La polémica estalló el mismo día en que Zapatero anunció su severo plan de ajuste, en mayo. Revilla amenazó con romper la baraja, pero Blanco mantuvo el pulso ofreciendo que el AVE llegara a Cantabria vía Bilbao. Aseguró que él no pagaba caprichos, lo que indignó aún más al cántabro. Pero Zapatero puso a Blanco a buscar una alternativa porque no se podía permitir que el PSOE perdiera su plaza en Cantabria como prólogo a unas elecciones autonómicas ya de por sí bastante difíciles. Revilla, satisfecho, justificó ayer que Cantabria "es solidaria". "Y no armamos algarabías con problemas de Estatuts ni nada de eso". 28-VII-10, red, lavanguardia

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