alternativa paneuropea a la política Merkozy
"La crisis que estamos viviendo es también una crisis de crecimiento", afirman el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el primer ministro británico, David Cameron, y los dirigentes de otros diez países europeos en una carta conjunta publicada ayer. Sin renegar de su deber de sanear los presupuestos, piden "medidas para modernizar nuestras economías, aumentar la competitividad y corregir los desequilibrios". La agenda europea, reclaman, debe dar un impulso a la liberalización de sectores como la energía, los servicios o el comercio internacional.
Por inocente que parezca su plan de acción, ni el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ni la canciller alemana, Angela Merkel, firman la carta, dirigida a los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión, José Manuel Durão Barroso. No acostumbran a suscribir misivas no redactadas en París o Berlín pero, en este caso, de hacerlo, se habrían marcado un gol en propia puerta.
El impulsor del llamamiento no ha sido otro que su protegido, el primer ministro italiano Mario Monti, que también ha reclutado para su causa en favor del crecimiento a Holanda, Polonia, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, República Checa, Eslovaquia e Irlanda. Los firmantes alertan de que las economías europeas atraviesan un momento peligroso en el que "el crecimiento se ha estancado, el paro aumenta, y ciudadanos y empresas se enfrentan a las condiciones más duras de los últimos años".
Mientras el resto del mundo está saliendo de la crisis, las turbulencias financieras y la deuda "hacen que la senda de la recuperación en Europa sea mucho más difícil de escalar", dice la misiva. Sin descuidar los esfuerzos para sanear las cuentas públicas, "debemos restaurar la confianza entre los ciudadanos, las empresas y los mercados en la capacidad de Europa de crecer sólidamente y sosteniblemente en el futuro y de mantener su cuota de prosperidad global".
Los firmantes proponen que en el Consejo Europeo de marzo se fijen "ocho claras prioridades para impulsar el crecimiento": reforzar el mercado interior y liberalizar servicios; crear un mercado único digital en el 2015; completar el mercado energético en el 2014; impulsar la investigación y la innovación; cerrar acuerdos de liberalización comercial con Estados Unidos y los países emergentes; reducir la burocracia; flexibilizar los mercados laborales, y estabilizar el sector financiero.
"Las garantías implícitas de rescatar siempre a los bancos, que distorsionan el mercado interior, deben reducirse. Los bancos, y no los contribuyentes, deben ser los responsables de asumir los costes de los riesgos que toman", afirma la carta. "Con medidas valientes y eficaces y fuerte determinación política, podemos recuperar el dinamismo de Europa y situar de nuevo nuestras economías en la senda de la recuperación", concluye.
21-II-12, B. Navarro, lavanguardia
