Leyla Zana otra vez encarcelada
Un tribunal turco condenó ayer a diez años de cárcel a la diputada Leyla Zana por pertenecer al movimiento rebelde kurdo, del que es una figura clave,y por difundir propaganda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
El juzgado de Diyarbakir, principal ciudad del sudeste anatolio, poblado mayoritariamente por kurdos, estimó que Zana, que no asistió a la audiencia, violó el Código Penal y la ley antiterrorista al expresar en sus discursos su apoyo al ilegal Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y a su jefe encarcelado, Abdullah Öcalan.
Zana, de 51 años, pasó diez en prisión desde 1994 al 2004 con otros tres exdiputados kurdos por apoyar al PKK. Había sido condenada a 15 años. Eso pese a que las presuntas evidencias de su pertenencia a esta organización se consiguieron con torturas. En el 2008 fue condenada a otra pena de diez años, pero el Tribunal de Apelación anuló el veredicto. Los jueces que la habían condenado entonces insisten en su posición. Por tanto, los abogados de Zana se plantean recurrir el caso.
La historia se repite para la mujer que se dirigió a los diputados de la Asamblea turca en kurdo en 1991, provocando un escándalo. Veintiún años después, Zana vuelve a ser condenada. En octubre del año pasado volvió al hemiciclo y allí debería disfrutar de la inmunidad parlamentaria hasta 2015. Pero esta puede peligrar, puesto que ya hay precedentes. Actualmente, son nueve los diputados encarcelados, seis kurdos.
Zana, dos veces nominada para el Nobel de la Paz y galardonada en 1995 con el premio Sájarov a la libertad de conciencia concedido por el Parlamento Europeo, es una conocida defensora del federalismo como solución para el contencioso kurdo. Otra condena previa por el mismo cargo fue tumbada gracias a al recurso planteado en el 2008. Sus abogados recurrirán también esta vez.
La decisión jurídica se enmarca en la creciente represión contra activistas kurdos violentos o no. Asimismo, la sentencia para la primera parlamentaria kurda en Turquía puede ser un aviso más para lo que se teme aquí: un verano caliente debido al contencioso kurdo. Miles de kurdos han sido arrestados en los últimos meses por su presunta pertenencia a la Unión de Comunidades en Kurdistán. A su vez, el PKK amenaza con “paralizar el sistema”, pasando la lucha de las montañas a las ciudades. Un ejemplo: Veysel Celik, del oficialista Partido Justicia y Desarrollo (AKP), lleva 12 días secuestrado por el PKK.
25-V-12, R. Ginés, lavanguardia
